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Jeremías 49:31 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Levantaos, subid a la nación rica, que habita confiadamente, dice Jehová, que no tienen puertas ni cerrojos, que habita solitaria.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Levantaos, subid contra una nación pacífica que vive confiadamente, dice Jehová, que ni tiene puertas ni cerrojos, que vive solitaria.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

»Levántense y ataquen a esta nación tan confiada —dice el Señor—. Su gente vive aislada en el desierto sin murallas ni puertas.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

De pie, ataquemos a la nación tranquila, que vive confiada, que no tiene puertas ni candados y que habita en despoblado.

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La Biblia Textual 3a Edicion

¡En pie! Marchad contra un pueblo confiado, Que habita tranquilo, sin puertas ni cerrojos y vive solitario, dice YHVH.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Levantaos, subid contra una nación tranquila, que habita segura -oráculo de Yahveh- que no tiene ni puertas ni cerrojos, vive solitaria.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

»Y ustedes, soldados de Babilonia, ¡ataquen a esta nación orgullosa! Es una nación egoísta, y se siente tan segura que nunca cierra sus portones. Pero yo voy a dispersarla por todo el mundo, y de todos lados le traeré el desastre. A ustedes, babilonios, les permito que les quiten sus camellos y sus tesoros. Les juro que así será.

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Otras versiones



Jeremías 49:31
17 Referencias Cruzadas  

Muy hastiada está nuestra alma del escarnio de los que están en holgura, y del menosprecio de los soberbios.


He aquí, estos son los impíos que prosperan en el mundo, y aumentan sus riquezas.


Temblad, oh mujeres indolentes; turbaos, oh confiadas: despojaos, desnudaos, ceñid los lomos con cilicio.


Mujeres indolentes, levantaos, oíd mi voz; hijas confiadas, escuchad mi razón.


Alcen su voz el desierto y sus ciudades, las aldeas donde habita Cedar; canten los que habitan en la roca, desde la cumbre de las montañas den voces de júbilo.


Oye, pues, ahora esto, tú que eres dada a los placeres, la que está sentada confiadamente, la que dice en su corazón: Yo soy, y fuera de mí no hay más; no quedaré viuda, ni conoceré la pérdida de hijos.


Quieto estuvo Moab desde su juventud, y sobre sus rescoldos ha estado él reposado, y no ha sido vaciado de vaso en vaso, ni nunca fue en cautiverio: por tanto, quedó su sabor en él, y su olor no ha cambiado.


En aquel tiempo saldrán mensajeros de delante de mí en navíos, para espantar a Etiopía la confiada, y tendrán espanto como en el día de Egipto; porque he aquí viene.


y dirás: Subiré contra tierra de aldeas indefensas, iré contra gentes tranquilas, que habitan confiadamente; todos ellos habitan sin muros, y no tienen cerrojos ni puertas;


Y enviaré fuego sobre Magog, y sobre los que moran seguros en las islas; y sabrán que yo soy Jehová.


Apacienta a tu pueblo con tu cayado, el rebaño de tu heredad, que mora solo en el bosque, en medio del Carmelo; Que pasten en Basán y Galaad, como en el tiempo pasado.


Así dice Jehová: Aunque reposo tengan, y sean muchos, aun así serán cortados, y él pasará. Aunque te he afligido, no te afligiré más.


Esta es la ciudad alegre que estaba confiada, la que decía en su corazón: Yo, y no más. ¡Cómo fue en asolamiento, en cama de bestias! Cualquiera que pasare junto a ella silbará, agitará su mano.


Porque de la cumbre de las rocas lo veo, y desde los collados lo miro: He aquí un pueblo que habitará apartado, y no será contado entre las naciones.


E Israel, la fuente de Jacob, habitará confiado solo en tierra de grano y de vino; también sus cielos destilarán rocío.