Entonces él dijo: Oye, pues, palabra de Jehová: Yo vi a Jehová sentado en su trono, y todo el ejército del cielo estaba junto a Él, a su derecha y a su izquierda.
Jeremías 10:1 - Biblia Reina Valera Gómez (2023) Oíd la palabra que Jehová os habla, oh casa de Israel. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Oíd la palabra que Jehová ha hablado sobre vosotros, oh casa de Israel. Biblia Nueva Traducción Viviente ¡Escucha la palabra que el Señor te dice, oh Israel! Biblia Católica (Latinoamericana) Escucha lo que dice Yavé, pueblo de Israel. La Biblia Textual 3a Edicion ¡Oíd la palabra que os dice YHVH, oh casa de Israel! Biblia Serafín de Ausejo 1975 Casa de Israel, escuchad la palabra que os dice Yahveh. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Israelitas, escuchen la palabra de nuestro Dios: «No tiemblen de miedo cuando vean señales en el cielo, como hacen las otras naciones. |
Entonces él dijo: Oye, pues, palabra de Jehová: Yo vi a Jehová sentado en su trono, y todo el ejército del cielo estaba junto a Él, a su derecha y a su izquierda.
Oye, pueblo mío, y hablaré: Escucha, Israel, y testificaré contra ti: Yo soy Dios, el Dios tuyo.
Príncipes de Sodoma, oíd la palabra de Jehová; escuchad la ley de nuestro Dios, pueblo de Gomorra.
Por tanto, varones burladores, que gobernáis a este pueblo que está en Jerusalén, oíd la palabra de Jehová.
Así dice Jehová, el Rey de Israel, y su Redentor, Jehová de los ejércitos: Yo soy el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mí no hay Dios.
Así dice Jehová: No aprendáis el camino de las gentes, ni de las señales del cielo tengáis temor, aunque las gentes las teman.
Oíd la palabra de Jehová, casa de Jacob, y todas las familias de la casa de Israel.
y di: Escucha la palabra de Jehová, oh rey de Judá, que estás sentado sobre el trono de David, tú, y tus siervos y tu pueblo, los que entran por estas puertas.
ahora por eso, oíd la palabra de Jehová, remanente de Judá: Así dice Jehová de los ejércitos, el Dios de Israel: Si vosotros volvéis vuestros rostros para entrar en Egipto, y entráis para peregrinar allá,
A Egipto y a Judá, a Edom y a los hijos de Amón y de Moab, y a todos los arrinconados en el postrer rincón, que moran en el desierto; porque todas las naciones son incircuncisas, y toda la casa de Israel es incircuncisa de corazón.
Oíd la palabra de Jehová, hijos de Israel, porque Jehová contiende con los moradores de la tierra; porque no hay verdad, ni misericordia, ni conocimiento de Dios en la tierra.
Ahora, pues, oye la palabra de Jehová. Tú dices: No profetices contra Israel, ni hables contra la casa de Isaac.
Por lo cual nosotros también sin cesar damos gracias a Dios, porque cuando recibisteis la palabra de Dios que oísteis de nosotros, la recibisteis no como palabra de hombres, sino como es en verdad, la palabra de Dios, la cual también obra eficazmente en vosotros los que creéis.