Y le dijo Dios en sueños: Yo también sé que con integridad de tu corazón has hecho esto; y yo también te detuve de pecar contra mí, y así no te permití que la tocases.
Génesis 3:3 - Biblia Reina Valera Gómez (2023) pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni lo tocaréis, para que no muráis. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. Biblia Nueva Traducción Viviente Es solo del fruto del árbol que está en medio del huerto del que no se nos permite comer. Dios dijo: “No deben comerlo, ni siquiera tocarlo; si lo hacen, morirán”. Biblia Católica (Latinoamericana) pero no de ese árbol que está en medio del jardín, pues Dios nos ha dicho: No coman de él ni lo prueban siquiera, porque si lo hacen morirán. La Biblia Textual 3a Edicion pero del fruto del árbol que está en medio del huerto, ha dicho ’Elohim: No comáis de él ni lo toquéis,° para que no muráis.° Biblia Serafín de Ausejo 1975 pero del fruto del árbol que está en medio del jardín dijo Dios: 'No comáis de él, so pena de muerte''. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Lo que Dios nos dijo fue: “En medio del jardín hay un árbol, que no deben ni tocarlo. Tampoco vayan a comer de su fruto, pues si lo hacen morirán”. Pero la serpiente insistió: |
Y le dijo Dios en sueños: Yo también sé que con integridad de tu corazón has hecho esto; y yo también te detuve de pecar contra mí, y así no te permití que la tocases.
Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer;
Pero extiende ahora tu mano, y toca todo lo que tiene, y te maldecirá en tu cara.
Oh, vosotros mis amigos, tened compasión de mí, tened compasión de mí, porque la mano de Dios me ha tocado.
Mas extiende ahora tu mano y toca su hueso y su carne y verás si no te maldice en tu rostro.
En cuanto a las cosas de que me escribisteis, bueno es al hombre no tocar mujer.
Por lo cual salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré,