El que se compadece del pobre, a Jehová presta, y lo que ha dado, Él se lo volverá a pagar.
Filipenses 4:17 - Biblia Reina Valera Gómez (2023) No es que busque dádivas, sino que busco fruto que abunde a vuestra cuenta. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 No es que busque dádivas, sino que busco fruto que abunde en vuestra cuenta. Biblia Nueva Traducción Viviente No digo esto esperando que me envíen una ofrenda. Más bien, quiero que ustedes reciban una recompensa por su bondad. Biblia Católica (Latinoamericana) No es que yo busque regalos; más me interesa que la cuenta de ustedes vaya subiendo. La Biblia Textual 3a Edicion No penséis° que busco la dádiva, sino que busco que abunde el fruto en vuestra cuenta. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Y no es que yo busque donativos; lo que busco es que los intereses aumenten vuestra cuenta. Biblia Traducción en Lenguaje Actual No lo digo para que ustedes me den algo, sino para que Dios les tome esto en cuenta. |
El que se compadece del pobre, a Jehová presta, y lo que ha dado, Él se lo volverá a pagar.
¡Ay de mí! porque he venido a ser como cuando han recogido los frutos del verano, como cuando han rebuscado después de la vendimia, que no queda racimo para comer; mi alma desea los primeros frutos.
¿Quién también hay de vosotros que cierre las puertas o alumbre mi altar de balde? Yo no recibo contentamiento en vosotros, dice Jehová de los ejércitos, ni de vuestra mano aceptaré ofrenda.
No me elegisteis vosotros a mí; sino que yo os elegí a vosotros; y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre; Él os lo dé.
En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.
Así que, cuando haya cumplido esto, y les haya entregado este fruto, pasaré entre vosotros rumbo a España.
Otra vez digo: Que nadie me tenga por loco; de otra manera, recibidme aun como a loco, para que me gloríe yo un poquito.
Por tanto, consideré necesario exhortar a los hermanos a que fuesen antes a vosotros, y preparasen primero vuestra bendición antes prometida para que esté preparada como de bendición, y no como de mezquindad.
llenos de frutos de justicia, que son por Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios.
No lo digo porque tenga escasez; pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación.
Porque nunca usamos de palabras lisonjeras, como sabéis; ni encubrimos avaricia; Dios es testigo;
no dado al vino, no rencilloso, no codicioso de ganancias deshonestas, sino moderado, apacible, ajeno de avaricia;
Porque el amor al dinero es la raíz de todos los males; el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y se traspasaron con muchos dolores.
Porque es necesario que el obispo sea irreprensible, como administrador de Dios; no arrogante, no iracundo, no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas;
Y aprendan también los nuestros a ocuparse en buenas obras para los casos de necesidad, para que no sean sin fruto.
Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado a su nombre, habiendo ministrado a los santos y ministrándoles aún.
Apacentad el rebaño de Dios que está entre vosotros, cuidando de él, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino de ánimo pronto;
Han dejado el camino recto, y se han extraviado, siguiendo el camino de Balaam, hijo de Bosor, el cual amó la paga de la maldad.
y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas, sobre los cuales la condenación ya de largo tiempo no se tarda, y su perdición no se duerme.
¡Ay de ellos! porque han seguido el camino de Caín, y por recompensa, se lanzaron en el error de Balaam, y perecieron en la contradicción de Coré.