No demorarás en dar la primicia de tu cosecha, ni de tu lagar. Me darás el primogénito de tus hijos.
Ezequiel 48:14 - Biblia Reina Valera Gómez (2023) No venderán de ello, ni lo cambiarán, ni traspasarán las primicias de la tierra; porque es cosa consagrada a Jehová. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 No venderán nada de ello, ni lo permutarán, ni traspasarán las primicias de la tierra; porque es cosa consagrada a Jehová. Biblia Nueva Traducción Viviente Ninguna parte de esa tierra especial podrá venderse ni será canjeada ni usada por otras personas, pues pertenece al Señor; es tierra consagrada. Biblia Católica (Latinoamericana) No podrán vender ni cambiar esta tierra, ni podrán cedérsela a otro, porque está consagrada a Yavé. La Biblia Textual 3a Edicion No venderán nada de ello, ni lo permutarán, ni traspasarán las primicias de la tierra; porque es cosa consagrada a YHVH. Biblia Serafín de Ausejo 1975 'No podrán venderla. Nadie podrá permutar o enajenar la porción más selecta del país, porque está consagrada a Yahveh'. Biblia Traducción en Lenguaje Actual »Como esta será la mejor parte de la tierra, y estará consagrada a mí, ni siquiera una parte de ella podrá venderse o cambiarse, o traspasarse a otra persona. |
No demorarás en dar la primicia de tu cosecha, ni de tu lagar. Me darás el primogénito de tus hijos.
Las primicias de los primeros frutos de tu tierra traerás a la casa de Jehová tu Dios. No guisarás el cabrito con la leche de su madre.
tendrán como parte santísima la porción de la tierra reservada, junto al término de los levitas.
Y la de los levitas, al lado del término de los sacerdotes, será de veinticinco mil cañas de longitud, y de diez mil de anchura; toda la longitud de veinticinco mil, y la anchura de diez mil.
Y el sacerdote los mecerá como ofrenda mecida delante de Jehová, con el pan de las primicias, y los dos corderos; serán cosa santa de Jehová para el sacerdote.
En cuanto a las ciudades de los levitas, siempre podrán los levitas redimir las casas de las ciudades que poseyeren.
Mas la tierra del ejido de sus ciudades no se venderá, porque es perpetua posesión de ellos.
Pero ninguna cosa consagrada, que alguno hubiere santificado a Jehová de todo lo que tuviere, de hombres y animales, y de las tierras de su posesión, no se venderá, ni se redimirá: todo lo consagrado será cosa santísima a Jehová.
y no sólo ella, sino que también nosotros que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, esto es, la redención de nuestro cuerpo.