por cuanto oyó Abraham mi voz, y guardó mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes.
Ezequiel 18:21 - Biblia Reina Valera Gómez (2023) Mas si el impío se aparta de todos sus pecados que ha cometido, y guarda todos mis estatutos, y hace lo que es lícito y recto, de cierto vivirá; no morirá. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Mas el impío, si se apartare de todos sus pecados que hizo, y guardare todos mis estatutos e hiciere según el derecho y la justicia, de cierto vivirá; no morirá. Biblia Nueva Traducción Viviente Ahora bien, si los perversos abandonan sus pecados y comienzan a obedecer mis decretos y a hacer lo que es justo y correcto, ciertamente vivirán y no morirán. Biblia Católica (Latinoamericana) Si el malvado se aparta de todos los pecados cometidos, se dedica a observar todos mis mandamientos y se comporta de acuerdo al derecho y a la justicia, vivirá y no morirá;' La Biblia Textual 3a Edicion Pero si el impío se aparta de todos sus pecados que hizo, y guarda todos mis estatutos y hace según el derecho y la justicia, ciertamente vivirá. No morirá. Biblia Serafín de Ausejo 1975 'Si el malvado se convierte de todos los pecados que cometió, guarda todas mis leyes y practica el derecho y la justicia, de cierto vivirá; no morirá. Biblia Traducción en Lenguaje Actual »Sin embargo, puede ser que el malvado se arrepienta de todos los pecados que cometía, y se aparte de la maldad. Pues yo les aseguro que si realmente obedece todos mis mandamientos, y vive una vida recta y justa, no morirá. |
por cuanto oyó Abraham mi voz, y guardó mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes.
ALEF. Bienaventurados los perfectos de camino; los que andan en la ley de Jehová.
Mi corazón incliné a poner por obra tus estatutos de continuo, hasta el fin.
El que encubre sus pecados, no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.
Y si esta nación de la cual he hablado se vuelve de su maldad, yo me arrepentiré del mal que había pensado hacerle.
Quizá oirán, y se volverá cada uno de su mal camino; y me arrepentiré yo del mal que pienso hacerles por la maldad de sus obras.
Porque con mentiras habéis entristecido el corazón del justo, al cual yo no entristecí, y esforzasteis las manos del impío, para que no se apartase de su mal camino, prometiéndole vida;
que ha apartado su mano del pobre, que no ha recibido usura e interés; que ha ejecutado mis juicios y ha andado en mis estatutos, este no morirá por la iniquidad de su padre; de cierto vivirá.
Pero vosotros decís: ¿Por qué? ¿No lleva el hijo la iniquidad de su padre? Cuando el hijo hubiere hecho lo que es lícito y recto, y hubiere guardado todos mis estatutos, y los hubiere cumplido, de cierto vivirá.
Por tanto yo os juzgaré, oh casa de Israel, a cada uno según sus caminos, dice el Señor Jehová. Convertíos, y volveos de todas vuestras iniquidades; y no os será la iniquidad causa de ruina.
ha andado en mis estatutos, y ha guardado mis juicios para hacer rectamente, el tal es justo; de cierto vivirá, dice el Señor Jehová.
Mas si amonestares al justo, para que el justo no pecare, y no peca, de cierto vivirá, porque fue amonestado; y tú habrás librado tu alma.
Y cuando el impío se apartare de su impiedad, e hiciere según el derecho y la justicia, vivirá por ello.
Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis mandamientos, y guardéis mis decretos y los pongáis por obra.
Por tanto, oh rey, acepta mi consejo, y rompe con tus pecados haciendo justicia, y con tus iniquidades, mostrando misericordia para con los pobres; que tal vez será eso una prolongación de tu tranquilidad.
Y ambos eran justos delante de Dios, andando irreprensibles en todos los mandamientos y ordenanzas del Señor.
y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y la remisión de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén.
Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan tiempos de refrigerio de la presencia del Señor,
Porque si vivís conforme a la carne, moriréis, mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.
Hermanos míos, ¿qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle?
Porque como el cuerpo sin el espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta.