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Efesios 4:25 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros.

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Biblia Reina Valera 1960

Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Así que dejen de decir mentiras. Digamos siempre la verdad a todos porque nosotros somos miembros de un mismo cuerpo.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Por eso, no más mentiras; que todos digan la verdad a su prójimo, ya que todos somos parte del mismo cuerpo.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Por tanto, desechando la mentira, cada uno hable verdad con su prójimo,° porque somos miembros los unos de los otros.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Por lo cual, desechando la mentira, que cada uno hable a su prójimo con verdad, porque somos miembros los unos de los otros.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Por eso, ya no deben mentirse los unos a los otros. Todos nosotros somos miembros de un mismo cuerpo, así que digan siempre la verdad.

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Otras versiones



Efesios 4:25
42 Referencias Cruzadas  

Y el otro le dijo: Yo también soy profeta como tú, y un ángel me ha hablado por palabra de Jehová, diciendo: Vuélvelo contigo a tu casa, para que coma pan y beba agua. Pero le mintió.


Aparta de mí el camino de mentira; y concédeme con gracia tu ley.


El que anda en integridad y obra justicia, y habla verdad en su corazón.


Amaste el mal más que el bien; la mentira más que hablar justicia. (Selah)


De palabra de mentira te alejarás, y no matarás al inocente y justo; porque yo no justificaré al impío.


El que habla verdad, declara justicia; mas el testigo mentiroso, engaño.


El labio veraz permanecerá para siempre; mas la lengua de mentira sólo por un momento.


Los labios mentirosos son abominación a Jehová; mas los obradores de verdad son su contentamiento.


Obtener tesoros con lengua mentirosa, es vanidad desconcertada de aquellos que buscan la muerte.


No seas, sin causa, testigo contra tu prójimo; y no mientas con tus labios.


Los ojos altivos, la lengua mentirosa, y las manos que derraman sangre inocente,


Porque mi boca hablará verdad, y la impiedad abominan mis labios.


Porque dijo: Ciertamente ellos son mi pueblo, hijos que no mienten; y fue su Salvador.


El anciano y venerable de rostro es la cabeza; y el profeta que enseña la mentira, es la cola.


Perjurar, mentir, matar, hurtar y adulterar prevalecen, y derramamiento de sangre tras derramamiento de sangre.


No hurtaréis, y no engañaréis, ni mentiréis ninguno a su prójimo.


Estas son las cosas que habéis de hacer: Hablad verdad cada cual con su prójimo; juzgad con verdad y juicio de paz en vuestras puertas.


Así dice Jehová de los ejércitos: El ayuno del cuarto mes, y el ayuno del quinto, y el ayuno del séptimo, y el ayuno del décimo, se convertirán en gozo y alegría para la casa de Judá, y en fiestas de regocijo. Amad, pues, la verdad y la paz.


Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer; él ha sido homicida desde el principio, y no permaneció en la verdad porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla, porque es mentiroso y padre de mentira.


así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros.


Porque nosotros, siendo muchos somos un solo pan, y un solo cuerpo; pues todos participamos de aquel mismo pan.


Que si de algo me he gloriado con él acerca de vosotros, no me avergüenzo; pues como os hemos hablado todo con verdad, así también nuestra gloria delante de Tito fue hallada verdadera.


Antes hablando la verdad en amor, crezcamos en todas las cosas, en Aquél que es la cabeza, en Cristo;


En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a las concupiscencias engañosas;


Toda amargura, y enojo, e ira, y gritería, y maledicencia, y toda malicia, sea quitada de entre vosotros;


porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos.


Mas ahora dejad también vosotros todas estas cosas; ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras sucias de vuestra boca.


No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos;


para los fornicarios, para los sodomitas, para los secuestradores, para los mentirosos y perjuros, y para cualquier otra cosa que sea contraria a la sana doctrina;


que con hipocresía hablarán mentiras; teniendo cauterizada su conciencia;


Aun uno de ellos; su propio profeta, dijo: Los cretenses, siempre mentirosos, malas bestias, vientres perezosos.


en la esperanza de la vida eterna, la cual Dios, que no puede mentir, prometió desde antes del principio de los siglos,


Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso, y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante,


Por lo cual, dejad toda inmundicia y superfluidad de malicia, y recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas.


Desechando, pues, toda malicia, y todo engaño, e hipocresía, y envidia, y toda maledicencia,


Pero los temerosos e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.


Mas los perros estarán afuera, y los hechiceros, y los disolutos, y los homicidas, y los idólatras, y cualquiera que ama y hace mentira.


Y él le dijo: Si me ataren fuertemente con cuerdas nuevas, con las cuales ninguna cosa se haya hecho, yo me debilitaré, y seré como cualquiera de los hombres.