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Zacarías 8:16 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

16 Estas son las cosas que habéis de hacer: Hablad verdad cada cual con su prójimo; juzgad con verdad y juicio de paz en vuestras puertas.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

16 Estas son las cosas que habéis de hacer: Hablad verdad cada cual con su prójimo; juzgad según la verdad y lo conducente a la paz en vuestras puertas.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

16 Pero ustedes deben hacer lo siguiente: digan la verdad unos a otros. En sus tribunales, pronuncien veredictos que sean justos y que conduzcan a la paz.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

16 Esto es lo que deben hacer: Díganse la verdad unos a otros, y cuando juzguen, pronuncien sentencias justas;'

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La Biblia Textual 3a Edicion

16 Estas son las cosas que debéis hacer: Hablad verdad cada cual con su prójimo. Juzgad en vuestras puertas según la verdad y lo conducente a la paz.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

16 Éstas son las cosas que debéis hacer: decíos la verdad unos a otros y juzgad en vuestras puertas con juicio de paz;

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

16 »Estos son mis mandamientos: Digan siempre la verdad, procuren hacer la paz, y traten a todos con justicia.

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Zacarías 8:16
29 Referencias Cruzadas  

El que anda en integridad y obra justicia, y habla verdad en su corazón.


Los ojos de Jehová están sobre los justos, y atentos sus oídos al clamor de ellos.


El que habla verdad, declara justicia; mas el testigo mentiroso, engaño.


El labio veraz permanecerá para siempre; mas la lengua de mentira sólo por un momento.


Lo dilatado de su imperio y de su paz no tendrá límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.


Así dice Jehová: Haced juicio y justicia, y librad al oprimido de mano del opresor, y no engañéis ni hagáis violencia al extranjero, ni al huérfano ni a la viuda, ni derraméis sangre inocente en este lugar.


el que no ha dado a usura, ni ha prestado a interés; que ha retraído su mano de iniquidad, ha hecho juicio de verdad entre hombre y hombre,


Así dice el Señor Jehová: ¡Basta ya, oh príncipes de Israel! Dejad la violencia y la rapiña; haced juicio y justicia; quitad vuestras imposiciones de sobre mi pueblo, dice el Señor Jehová.


No hurtaréis, y no engañaréis, ni mentiréis ninguno a su prójimo.


Aborreced el mal, y amad el bien, y estableced juicio en la puerta; quizá Jehová, el Dios de los ejércitos, tendrá piedad del remanente de José.


Pero corra el juicio como las aguas, y la justicia como impetuoso arroyo.


Porque sus hombres ricos se llenaron de violencia, y sus habitantes han hablado mentiras, y su lengua es engañosa en su boca.


Oh hombre, Él te ha declarado lo que es bueno, y ¿qué pide Jehová de ti? Solamente hacer justicia, y amar misericordia, y caminar humildemente con tu Dios.


El remanente de Israel no hará iniquidad, ni dirá mentira, ni en boca de ellos se hallará lengua engañosa: porque ellos serán apacentados y dormirán, y no habrá quien los espante.


Así habla Jehová de los ejércitos, diciendo: Juzgad juicio verdadero, y haced misericordia y compasión cada cual con su hermano:


Así dice Jehová de los ejércitos: El ayuno del cuarto mes, y el ayuno del quinto, y el ayuno del séptimo, y el ayuno del décimo, se convertirán en gozo y alegría para la casa de Judá, y en fiestas de regocijo. Amad, pues, la verdad y la paz.


Así dice Jehová: Yo he retornado a Sión, y moraré en medio de Jerusalén: y Jerusalén se llamará Ciudad de la Verdad, y el monte de Jehová de los ejércitos, Monte Santo.


Bienaventurados los pacificadores; porque ellos serán llamados hijos de Dios.


Esto, pues, digo y requiero en el Señor; que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente,


Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros.


Que ninguno agravie ni tome ventaja de su hermano, en nada; porque el Señor es vengador de todo esto, como ya os hemos dicho y protestado.


Pero los temerosos e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.


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