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1 Timoteo 3:2 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola esposa, vigilante, templado, decoroso, hospedador, apto para enseñar;

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Biblia Reina Valera 1960

Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar;

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Por esta razón un líder de la iglesia debe ser un hombre que lleve una vida intachable. Debe serle fiel a su esposa. Debe tener control propio, vivir sabiamente y tener una buena reputación. Con agrado debe recibir visitas y huéspedes en su casa y también debe tener la capacidad de enseñar.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Es necesario, pues, que el obispo sea irreprochable, casado una sola vez, casto, dueño de sí, de buenos modales, que acoja fácilmente en su casa y con capacidad para enseñar.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Es necesario, pues, que el obispo° sea irreprochable, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospitalario, apto para enseñar,

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Por consiguiente, el obispo tiene que ser irreprochable, fiel en su matrimonio, sobrio, ponderado, educado, hospitalario, capaz de enseñar;

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Pero debe ser alguien a quien no se le pueda acusar de nada malo. Debe tener una sola esposa, controlar todos sus deseos, y pensar dos veces lo que va a hacer. Debe comportarse correctamente, recibir con gusto en su hogar a los visitantes, y saber enseñar.

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1 Timoteo 3:2
20 Referencias Cruzadas  

Sus centinelas son ciegos, todos ellos son ignorantes; todos ellos son perros mudos que no pueden ladrar; somnolientos, echados, aman el dormir.


Y ambos eran justos delante de Dios, andando irreprensibles en todos los mandamientos y ordenanzas del Señor.


Estaba también allí Ana, profetisa, hija de Fanuel, de la tribu de Aser; la cual era grande de edad, y había vivido con su marido siete años desde su virginidad;


Compartiendo para las necesidades de los santos; dados a la hospitalidad.


para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios, sin mancha, en medio de una generación torcida y perversa, en la cual resplandecéis como luminares en el mundo;


Los diáconos sean maridos de una sola esposa, que gobiernen bien sus hijos y sus casas.


Los diáconos asimismo deben ser honestos, sin doblez, no dados a mucho vino, no amadores de ganancias deshonestas;


prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes que han conocido la verdad.


Que tenga testimonio de buenas obras; si crió hijos; si ha ejercitado la hospitalidad; si ha lavado los pies de los santos; si ha socorrido a los afligidos; si ha seguido toda buena obra.


No impongas con ligereza las manos a ninguno, ni participes en pecados ajenos; consérvate puro.


Sea puesta en la lista, la viuda no menor de sesenta años, que haya sido esposa de un solo marido.


Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino afable para con todos, apto para enseñar, sufrido;


Que los ancianos sean sobrios, honestos, templados, sanos en la fe, en la caridad, en la paciencia.


No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles.


Porque somos hechos participantes de Cristo, si retenemos firme hasta el fin el principio de nuestra confianza;


Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed, pues, sobrios, y velad en oración.


Hospedaos los unos a los otros sin murmuraciones.


Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, cual león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar;