Nadie se dedicó a obrar tan mal delante del SEÑOR como hizo Acab, incitado por su esposa Jezabel.
Juan 8:34 - Biblia Palabra de Dios para Todos Jesús les respondió: —La verdad es que todo el que se la pase pecando es siervo del pecado. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado. Biblia Nueva Traducción Viviente Jesús contestó: —Les digo la verdad, todo el que comete pecado es esclavo del pecado. Biblia Católica (Latinoamericana) Jesús les contestó: 'En verdad, en verdad les digo: el que vive en el pecado es esclavo del pecado. La Biblia Textual 3a Edicion Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo el que practica el pecado es esclavo del pecado. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Jesús les contestó: 'De verdad os aseguro: todo el que comete el pecado, es esclavo del pecado. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo: Todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado. |
Nadie se dedicó a obrar tan mal delante del SEÑOR como hizo Acab, incitado por su esposa Jezabel.
El perverso quedará atrapado en su propia maldad; su pecado será como sogas que lo atrapan.
Les digo la verdad: hasta que pasen el cielo y la tierra, no pasará ni una letra ni una tilde de la ley hasta que todo esto se cumpla.
Jesús le respondió: —Te digo la verdad: el que no nace de nuevo, no puede tener parte en el reino de Dios.
Así que no dejen que el pecado controle su cuerpo mortal ni obedezcan a sus deseos perversos.
¿No saben ustedes que cuando se ponen al servicio de alguien y lo obedecen, son esclavos de él? Pueden ser esclavos del pecado y morir o pueden ser esclavos de Dios y ser aprobados por él.
Sabemos que nuestra vida de antes murió con Cristo en la cruz, para que fuera destruido lo que desea pecar dentro de nosotros y dejáramos de ser esclavos del pecado.
Así que todos sabemos que la ley es espiritual, pero yo no soy espiritual porque el pecado tiene poder sobre mí. Soy como un esclavo del pecado.
¡Dios me salvará! Le doy gracias a él por medio de nuestro Señor Jesucristo. Así que mi intención es servir a la ley establecida por Dios, pero con mi cuerpo actúo como esclavo de una ley establecida por el pecado.
que la creación será liberada de la esclavitud de la corrupción para disfrutar luego la grandeza de los hijos de Dios.
Antes vivían pecando, igual que todo el mundo, y se dejaban guiar por el que gobierna las fuerzas de maldad que están en el aire y que todavía actúa por medio de los que desobedecen a Dios.
Antes nosotros también éramos insensatos; no obedecíamos y estábamos perdidos. Éramos esclavos de toda clase de placeres y deseos, éramos malvados y envidiosos. Los demás nos odiaban y nosotros a ellos.
Les prometen libertad, pero ellos mismos son esclavos de hábitos que los destruirán, pues uno es esclavo de aquello que lo domina.