Todas sus obras las hacen para ser mirados de los hombres, porque ensanchan sus filacterias y alargan los flecos de sus vestidos,
Juan 7:4 - Biblia Pablo Besson (Nuevo Testamento) porque nadie hace algo en secreto y procura estar en notoriedad. Si haces estas cosas, manifiéstate a ti mismo al mundo. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Porque ninguno que procura darse a conocer hace algo en secreto. Si estas cosas haces, manifiéstate al mundo. Biblia Nueva Traducción Viviente ¡No puedes hacerte famoso si te escondes así! Si tienes poder para hacer cosas tan maravillosas, ¡muéstrate al mundo! Biblia Católica (Latinoamericana) Si uno quiere sobresalir, no actúa a escondidas. Tú, que haces maravillas, date a conocer al mundo. La Biblia Textual 3a Edicion porque nadie hace algo en secreto y procura al mismo tiempo darse a conocer. Ya que haces estas cosas, manifiéstate al mundo. Biblia Serafín de Ausejo 1975 porque nadie hace las cosas en secreto cuando pretende darse a conocer públicamente. Puesto que realizas esas cosas, manifiéstate al mundo'. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Pues nadie hace algo en secreto cuando procura darse a conocer. Si estas cosas haces, manifiéstate al mundo. |
Todas sus obras las hacen para ser mirados de los hombres, porque ensanchan sus filacterias y alargan los flecos de sus vestidos,
y le dice: Si eres hijo de Dios, échate abajo, porque escrito está (Sal. 91:11) que a sus ángeles mandará por ti, y sobre las manos te llevarán para que no tropieces contra una piedra con tu pie:
Cuando ayunéis, no os pongáis carítristes, como los hipócritas, porque demudan sus rostros, de manera que parezcan a los hombres que ayunan. De cierto os digo que cobran su galardón.
Y cuando oréis, no seáis como los hipócritas, porque gustan, en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, el orar en pie, para figurar ante los hombres (Le. 18:11). De cierto os digo que ya cobran su galardón.
El hombre bueno del buen tesoro de su corazón produce lo bueno y el mal hombre del mal tesoro de su corazón produce lo malo, porque de la abundancia del corazón habla la boca.
Le respondió Jesús: Yo públicamente he hablado al mundo; yo siempre enseñé en sinagoga y en el templo donde de todas partes los judíos concurren, y en secreto nada hablé.
Le dijeron sus hermanos: Parte de aquí, y ve a la Judea, para que también tus discípulos admiren tus obras que haces,