Salmos 88:1 - Biblia Nueva Traducción Viviente Oh Señor, Dios de mi salvación, a ti clamo de día. A ti vengo de noche. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Oh Jehová, Dios de mi salvación, Día y noche clamo delante de ti. Biblia Católica (Latinoamericana) Señor, mi Dios, te clamo a ti de día, y de noche me quejo en tu presencia. La Biblia Textual 3a Edicion Cántico. Salmo de los hijos de Coré.° Al director del coro, sobre Mahalat Leannot.° Maskil de Hemán ezrajita. Oh YHVH, Dios de mi salvación, Día y noche clamo delante de ti. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Canto. Salmo. De los hijos de Coré. En la enfermedad. Para cantar. De Hemán el indígena. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Canción: Salmo para los hijos de Coré; al Músico principal; para cantar sobre Mahalat; Masquil de Hemán ezraíta. Oh Jehová, Dios de mi salvación, día y noche clamo delante de ti. Biblia Traducción en Lenguaje Actual 1 (2) Dios mío, tú eres mi salvador; día y noche pido tu ayuda. |
Era más sabio que cualquier otro, entre ellos Etán, el ezraíta, y los hijos de Mahol: Hemán, Calcol y Darda. Su fama se extendía por todas las naciones vecinas.
Salomón le enviaba, a cambio, un pago anual de 100.000 canastas de trigo para su casa y 420.000 litros de aceite de oliva puro.
Los hijos de Zera fueron Zimri, Etán, Hemán, Calcol y Darda, cinco en total.
¡escucha mi oración! Mírame y verás que oro día y noche por tu pueblo Israel. Confieso que hemos pecado contra ti. ¡Es cierto, incluso mi propia familia y yo hemos pecado!
Oh Señor Soberano, tú eres el poderoso que me rescató. Tú me protegiste en el día de la batalla.
Cada día clamo a ti, mi Dios, pero no respondes; cada noche levanto mi voz, pero no encuentro alivio.
Ellos recibirán la bendición del Señor y tendrán una relación correcta con Dios su salvador.
El Señor es mi luz y mi salvación, entonces ¿por qué habría de temer? El Señor es mi fortaleza y me protege del peligro, entonces ¿por qué habría de temblar?
No me des la espalda; no rechaces a tu siervo con enojo. Tú siempre has sido mi ayudador. No me dejes ahora; no me abandones, ¡oh Dios de mi salvación!
Como el ciervo anhela las corrientes de las aguas, así te anhelo a ti, oh Dios.
Perdóname por derramar sangre, oh Dios que salva; entonces con alegría cantaré de tu perdón.
Solo los necios dicen en su corazón: «No hay Dios». Ellos son corruptos y sus acciones son malas; ¡no hay ni uno solo que haga lo bueno!
Mi victoria y mi honor provienen solamente de Dios; él es mi refugio, una roca donde ningún enemigo puede alcanzarme.
Fielmente respondes a nuestras oraciones con imponentes obras, oh Dios nuestro salvador. Eres la esperanza de todos los que habitan la tierra, incluso de los que navegan en mares distantes.
¡Alaben al Señor; alaben a Dios nuestro salvador! Pues cada día nos lleva en sus brazos. Interludio
¡Ayúdanos, oh Dios de nuestra salvación! Ayúdanos por la gloria de tu nombre; sálvanos y perdona nuestros pecados por la honra de tu nombre.
Miren, Dios ha venido a salvarme. Confiaré en él y no tendré temor. El Señor Dios es mi fuerza y mi canción; él me ha dado la victoria».
Oh Jerusalén, yo he puesto centinelas en tus murallas; ellos orarán continuamente, de día y de noche. No descansen, ustedes que dirigen sus oraciones al Señor.
Si hasta él dio un veredicto justo al final, ¿acaso no creen que Dios hará justicia a su pueblo escogido que clama a él día y noche? ¿Seguirá aplazando su respuesta?
Después ella vivió como viuda hasta la edad de ochenta y cuatro años. Nunca salía del templo, sino que permanecía allí de día y de noche adorando a Dios en ayuno y oración.
Día y noche oramos con fervor por ustedes, pidiéndole a Dios que nos permita volver a verlos y completar lo que falte en su fe.
Timoteo, doy gracias a Dios por ti, al mismo Dios que sirvo con la conciencia limpia tal como lo hicieron mis antepasados. Día y noche te recuerdo constantemente en mis oraciones.
ni robar, sino demostrar que son buenos y absolutamente dignos de confianza. Entonces harán que la enseñanza acerca de Dios nuestro Salvador sea atractiva en todos los sentidos.
mientras anhelamos con esperanza ese día maravilloso en que se revele la gloria de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.