La Biblia Online

Anuncios


Toda la Biblia A.T. N.T.




Salmos 78:54 - Biblia Nueva Traducción Viviente

Los llevó a la frontera de la tierra santa, a la tierra de colinas que había conquistado para ellos.

Ver Capítulo
Mostrar Biblia Interlineal

Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Los trajo después a las fronteras de su tierra santa, A este monte que ganó su mano derecha.

Ver Capítulo

Biblia Católica (Latinoamericana)

Los introdujo en su santo territorio, la montaña que su diestra conquistó.

Ver Capítulo

La Biblia Textual 3a Edicion

Los llevó hasta las fronteras de su tierra santa; A este monte que adquirió su diestra.

Ver Capítulo

Biblia Serafín de Ausejo 1975

A su tierra sagrada los llevó, a la montaña que su diestra conquistara.

Ver Capítulo

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Y los trajo a los términos de su santuario, a esta montaña que compró su diestra.

Ver Capítulo

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Dejó que su pueblo ocupara toda la tierra prometida, la cual ganó con su poder.

Ver Capítulo
Otras versiones



Salmos 78:54
9 Referencias Cruzadas  

No fue con sus espadas que conquistaron la tierra, ni sus brazos fuertes les dieron la victoria. Fueron tu mano derecha y tu brazo fuerte y la luz cegadora de tu rostro que los ayudaron, porque los amabas.


Oh montañas empinadas, ¿por qué miran con envidia al monte Sion, donde Dios decidió vivir, donde el Señor vivirá para siempre?


»Con tu amor inagotable guías al pueblo que redimiste. Con tu poder los guías a tu hogar sagrado.


Tú lo traerás y lo plantarás en tu propio monte, el lugar, oh Señor, reservado para tu morada, el santuario, oh Señor, que tus manos establecieron.


En todo mi monte santo no habrá nada que destruya o haga daño, porque así como las aguas llenan el mar, así también la tierra estará llena de gente que conocerá al Señor.


Nuestros antepasados vinieron, la conquistaron y vivieron en ella, pero rehusaron obedecerte o seguir tu palabra. No hicieron nada de lo que les ordenaste. Por eso enviaste este terrible desastre sobre ellos.


Se detendrá entre el glorioso monte santo y el mar y allí instalará sus carpas reales, pero mientras esté allí, terminará su tiempo de repente y no habrá quien lo ayude.


El Espíritu es la garantía que tenemos de parte de Dios de que nos dará la herencia que nos prometió y de que nos ha comprado para que seamos su pueblo. Dios hizo todo esto para que nosotros le diéramos gloria y alabanza.