La Biblia Online

Anuncios


Toda la Biblia A.T. N.T.




Salmos 52:7 - Biblia Nueva Traducción Viviente

«Miren lo que les pasa a los guerreros poderosos que no ponen su confianza en Dios, sino que confían en sus riquezas y se vuelven más y más atrevidos en su maldad».

Ver Capítulo
Mostrar Biblia Interlineal

Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

He aquí el hombre que no puso a Dios por su fortaleza, Sino que confió en la multitud de sus riquezas, Y se mantuvo en su maldad.

Ver Capítulo

Biblia Católica (Latinoamericana)

Por eso Dios te aplastará, te va a tomar y echarte de tu tienda, te extirpará de la tierra de los vivos.

Ver Capítulo

La Biblia Textual 3a Edicion

¡Ved al hombre que no puso a ’Elohim como su baluarte, Sino que confió en sus muchas riquezas y se hizo fuerte en su maldad!

Ver Capítulo

Biblia Serafín de Ausejo 1975

Así te arrasará Dios para siempre, al asirte y tirarte de tu tienda, y arrancarte de raíz de la tierra de los vivos. Selah

Ver Capítulo

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

He aquí el hombre que no puso a Dios por su fortaleza, sino que confió en la multitud de sus riquezas; y se mantuvo en su maldad.

Ver Capítulo

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

7 (9) «¡Así acabarás, campeón de la violencia, pues no buscas refugio en Dios! ¡Y así acabarán los ricos, que solo confían en las riquezas!»

Ver Capítulo
Otras versiones



Salmos 52:7
14 Referencias Cruzadas  

Pero los perversos serán quitados de la tierra, y los traidores serán arrancados de raíz.


Nadie puede retener su espíritu y evitar que se marche. Nadie tiene el poder de impedir el día de su muerte. No hay forma de escapar de esa cita obligatoria: esa batalla oscura. Y al enfrentarse con la muerte, la maldad no rescatará al malvado.


Esto dice el Señor: «Malditos son los que ponen su confianza en simples seres humanos, que se apoyan en la fuerza humana y apartan el corazón del Señor.


Entonces Jesús salió con la corona de espinas sobre la cabeza y el manto púrpura puesto. Y Pilato dijo: «¡Miren, aquí tienen al hombre!».


Enséñales a los ricos de este mundo que no sean orgullosos ni que confíen en su dinero, el cual es tan inestable. Deberían depositar su confianza en Dios, quien nos da en abundancia todo lo que necesitamos para que lo disfrutemos.


Él se desplomó, cayó, quedó inmóvil, tendido a sus pies; y allí donde cayó, quedó muerto.