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Salmos 134:1 - Biblia Nueva Traducción Viviente

Alaben al Señor, todos ustedes, siervos del Señor, que sirven de noche en la casa del Señor.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Mirad, bendecid a Jehová, Vosotros todos los siervos de Jehová, Los que en la casa de Jehová estáis por las noches.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

¡Ea, vamos! Bendigan al Señor todos los servidores del Señor, los que sirven en la casa del Señor, en los atrios de la casa de nuestro Dios.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Cántico gradual. Mirad, bendecid a YHVH, Vosotros todos los siervos de YHVH, Los que en la Casa de YHVH estáis por las noches.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Canto gradual. Bendecid ahora al Señor, los servidores todos del Señor. Los que estáis en las noches en la casa del Señor,

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Cántico gradual Mirad, bendecid a Jehová, vosotros todos los siervos de Jehová, los que en la casa de Jehová estáis por las noches.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

1 (1b) ¡Alaben a Dios todos ustedes, que están a su servicio! ¡Alábenlo también ustedes, los que en su templo le cantan himnos por las noches!

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Otras versiones



Salmos 134:1
32 Referencias Cruzadas  

Estos porteros y sus descendientes, por sus divisiones, eran responsables de cuidar la entrada de la casa del Señor cuando esa casa era una carpa.


Pasaban la noche alrededor de la casa de Dios, ya que era su deber cuidarla y abrir las puertas cada mañana.


Los músicos, todos levitas prominentes, vivían en el templo. Estaban exentos de otras responsabilidades ya que estaban de servicio a todas horas.


Hijos míos, ¡no descuiden más sus responsabilidades! El Señor los ha elegido para que estén en su presencia, le sirvan, dirijan al pueblo en la adoración y presenten a él sus ofrendas».


»Luego preséntense en el santuario, en el lugar designado para su respectiva división de familia, y ayuden a las familias que les hayan sido asignadas cuando estas traigan sus ofrendas al templo.


Sus colaboradores, Bacbuquías y Uni, se ubicaban frente a ellos durante el servicio.


¡Sí, alaben al Señor, ejércitos de ángeles que le sirven y hacen su voluntad!


¡Alabado sea el Señor! Sí, alábenle, oh siervos del Señor, ¡alaben el nombre del Señor!


Llevé mis problemas al Señor; clamé a él, y respondió a mi oración.


Levanto la vista hacia las montañas; ¿viene de allí mi ayuda?


Me alegré cuando me dijeron: «Vayamos a la casa del Señor».


Levanto mis ojos a ti, oh Dios, entronizado en el cielo.


¿Qué habría ocurrido si el Señor no hubiera estado de nuestro lado? Que todo Israel repita:


Los que confían en el Señor están seguros como el monte Sion; no serán vencidos, sino que permanecerán para siempre.


Cuando el Señor trajo a los desterrados de regreso a Jerusalén, ¡fue como un sueño!


Si el Señor no construye la casa, el trabajo de los constructores es una pérdida de tiempo. Si el Señor no protege la ciudad, protegerla con guardias no sirve para nada.


¡Qué feliz es el que teme al Señor, todo el que sigue sus caminos!


Desde mi temprana juventud, mis enemigos me han perseguido. Que todo Israel repita:


Desde lo profundo de mi desesperación, oh Señor, clamo por tu ayuda.


Anhelo al Señor más que los centinelas el amanecer, sí, más de lo que los centinelas anhelan el amanecer.


Señor, mi corazón no es orgulloso; mis ojos no son altivos. No me intereso en cuestiones demasiado grandes o impresionantes que no puedo asimilar.


Señor, acuérdate de David y de todo lo que sufrió.


¡Qué maravilloso y agradable es cuando los hermanos conviven en armonía!


¡Qué alegría para los que reciben su fuerza del Señor, los que se proponen caminar hasta Jerusalén!


Ahora permanezcan a la entrada del tabernáculo día y noche durante siete días y hagan todo lo que el Señor exige. Si no lo hacen, morirán, porque esto es lo que el Señor ha ordenado».


Después ella vivió como viuda hasta la edad de ochenta y cuatro años. Nunca salía del templo, sino que permanecía allí de día y de noche adorando a Dios en ayuno y oración.


En aquel tiempo, el Señor designó a los de la tribu de Leví para que se encargaran de llevar el arca del pacto del Señor y estuvieran delante del Señor para servirlo y pronunciar bendiciones en su nombre. Esas son las responsabilidades de ellos hasta el día de hoy.


Y del trono salió una voz que dijo: «Alaben a nuestro Dios todos sus siervos y todos los que le temen, desde el más insignificante hasta el más importante».


»Por eso están delante del trono de Dios y le sirven día y noche en su templo. Y aquel que está sentado en el trono les dará refugio.