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Romanos 11:8 - Biblia Nueva Traducción Viviente

Como dicen las Escrituras: «Dios los hizo caer en un sueño profundo. Hasta el día de hoy, les ha cerrado los ojos para que no vean y les ha tapado los oídos para que no oigan».

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

como está escrito: Dios les dio espíritu de estupor, ojos con que no vean y oídos con que no oigan, hasta el día de hoy.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Dice la Escritura: Dios los embruteció, sus ojos no ven y sus oídos no oyen hasta el día de hoy.

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La Biblia Textual 3a Edicion

como está escrito: Dios les dio espíritu de estupor, ojos para no ver Y oídos para no oír, hasta el día de hoy.°

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

conforme a lo que está escrito: Dios les infundió un sopor en el espíritu, ojos para no ver y oídos para no oír, hasta el día de hoy.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Como está escrito: Dios les dio espíritu de somnolencia, ojos que no vean; oídos que no oigan hasta el día de hoy.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Como dice la Biblia: «Dios les cerró la mente, los ojos y los oídos, hasta el día de hoy.»

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Otras versiones



Romanos 11:8
13 Referencias Cruzadas  

Todo esto sigue igual hasta el día de hoy. Ellos continúan con sus prácticas antiguas en vez de adorar verdaderamente al Señor y obedecer los decretos, las ordenanzas, las instrucciones y los mandatos que él les dio a los descendientes de Jacob, a quien le cambió el nombre por el de Israel.


Así que, si bien los nuevos residentes adoraban al Señor, también rendían culto a sus ídolos; y hasta el día de hoy, sus descendientes hacen lo mismo.


Pues el Señor derramó sobre ti un espíritu de sueño profundo; ha cerrado los ojos de tus profetas y visionarios.


Y él me dijo: —Bien, ve y dile a este pueblo: “Escuchen con atención, pero no entiendan; miren bien, pero no aprendan nada”.


“Escucha, gente necia y sin sentido común, que tiene ojos que no ven, y oídos que no oyen.


«Hijo de hombre, tú vives entre rebeldes que tienen ojos pero se niegan a ver; tienen oídos pero se niegan a oír, porque son un pueblo rebelde.


Dejé que se contaminaran con los mismos regalos que yo les había dado y permití que sacrificaran a su hijo mayor como ofrenda a sus dioses, para devastarlos y recordarles que solo yo soy el Señor”.


Él respondió: «A ustedes se les permite entender los secretos del reino de Dios, pero utilizo parábolas para enseñarles a los demás y para que se cumplan las Escrituras: “Cuando miren, no verán realmente. Cuando oigan, no entenderán” .


“Ve y dile a este pueblo: Cuando ustedes oigan lo que digo, no entenderán. Cuando vean lo que hago, no comprenderán.


¡Pero hasta el día de hoy, el Señor no te ha dado mente para comprender ni ojos para ver ni oídos para oír!