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Números 6:25 - Biblia Nueva Traducción Viviente

Que el Señor sonría sobre ti y sea compasivo contigo.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia;

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Biblia Católica (Latinoamericana)

¡Yavé haga resplandecer su rostro sobre ti y te mire con buenos ojos!

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La Biblia Textual 3a Edicion

YHVH haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Haga Yahveh resplandecer su rostro sobre ti y te otorgue su gracia.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Jehová Haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia:

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

que Dios te mire con agrado y te muestre su bondad;

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Otras versiones



Números 6:25
15 Referencias Cruzadas  

Entonces José miró a su hermano Benjamín, hijo de su misma madre. —¿Es este su hermano menor del que me hablaron? —preguntó José—. Que Dios te bendiga, hijo mío.


Mírame con amor; enséñame tus decretos.


Lo has dotado de bendiciones eternas y le has dado la alegría de tu presencia.


Que tu favor brille sobre tu siervo; por causa de tu amor inagotable, rescátame.


Me has dado más alegría que los que tienen cosechas abundantes de grano y de vino nuevo.


Que Dios tenga misericordia y nos bendiga; que su rostro nos sonría con favor. Interludio


Haznos volver a ti, oh Señor Dios de los Ejércitos Celestiales; haz que tu rostro brille sobre nosotros. Solo entonces seremos salvos.


Haznos volver a ti, oh Dios de los Ejércitos Celestiales; haz que tu rostro brille sobre nosotros. Solo entonces seremos salvos.


Mírame y ten misericordia de mí. Dale tu fuerza a tu siervo; salva a este hijo de tu sierva.


El Señor respondió: —Haré pasar delante de ti toda mi bondad y delante de ti proclamaré mi nombre, Yahveh. Pues tendré misericordia de quien yo quiera y mostraré compasión con quien yo quiera.


»¡Oh Dios nuestro, oye la oración de tu siervo! Escucha mientras te hago mis ruegos. Por amor a tu nombre, Señor, vuelve a sonreírle a tu desolado santuario.


«¡Adelante, supliquen a Dios que sea misericordioso con ustedes! Pero cuando llevan esa clase de ofrendas a él, ¿por qué debería tratarlos bien?», pregunta el Señor de los Ejércitos Celestiales.


Pues la ley fue dada por medio de Moisés, pero el amor inagotable de Dios y su fidelidad vinieron por medio de Jesucristo.


Les escribo a todos ustedes, los amados de Dios que están en Roma y son llamados a ser su pueblo santo. Que Dios nuestro Padre y el Señor Jesucristo les den gracia y paz.