Jacob, en cambio, viajó hasta Sucot. Allí se construyó una casa e hizo cobertizos para su ganado. Por eso aquel lugar se llamó Sucot (que significa «cobertizos»).
Levítico 23:42 - Biblia Nueva Traducción Viviente Durante siete días deberás vivir en pequeñas enramadas. Todos los israelitas de nacimiento deberán vivir en enramadas. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 En tabernáculos habitaréis siete días; todo natural de Israel habitará en tabernáculos, Biblia Católica (Latinoamericana) Durante siete días ustedes vivirán en chozas; todos los hijos de Israel vivirán en chozas, La Biblia Textual 3a Edicion Siete días moraréis en tabernáculos. Todo natural de Israel morará en tabernáculos, Biblia Serafín de Ausejo 1975 Por siete días habitaréis en cabañas; todos los naturales de Israel morarán en cabañas, Biblia Reina Valera Gómez (2023) En tabernáculos habitaréis siete días: todo natural de Israel habitará en tabernáculos; |
Jacob, en cambio, viajó hasta Sucot. Allí se construyó una casa e hizo cobertizos para su ganado. Por eso aquel lugar se llamó Sucot (que significa «cobertizos»).
Hemos vivido en carpas y hemos obedecido por completo los mandamientos de Jonadab, nuestro antepasado.
Yo envié a mis profetas para advertirte con numerosas visiones y parábolas».
«Pero yo soy el Señor tu Dios, quien te rescató de la esclavitud en Egipto. Y te haré habitar otra vez en carpas como lo haces cada año en el Festival de las Enramadas.
«Da las siguientes instrucciones al pueblo de Israel: empieza a celebrar el Festival de las Enramadas el día quince del mes señalado, cinco días después del Día del Perdón. Este festival en honor al Señor durará siete días.
Deberás celebrar este festival al Señor cada año durante siete días. Esta es una ley perpetua para ti, que se cumplirá en el mes establecido de generación en generación.
donde vio al pueblo de Israel acampado por tribus. Entonces el Espíritu de Dios vino sobre él
¡Qué hermosas son tus carpas, oh Jacob; qué bellos son tus hogares, oh Israel!
Pues sabemos que, cuando se desarme esta carpa terrenal en la cual vivimos (es decir, cuando muramos y dejemos este cuerpo terrenal), tendremos una casa en el cielo, un cuerpo eterno hecho para nosotros por Dios mismo y no por manos humanas.