La hermosa Jerusalén está abandonada como el refugio del cuidador en un viñedo, como la choza en un campo de pepinos después de la cosecha, como una ciudad indefensa y sitiada.
Jeremías 6:2 - Biblia Nueva Traducción Viviente Oh Jerusalén, tú eres mi hija hermosa y delicada, ¡pero te destruiré! Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Destruiré a la bella y delicada hija de Sion. Biblia Católica (Latinoamericana) No te comparabas con una deliciosa pradera, hija de Sión;' La Biblia Textual 3a Edicion ¡A la hermosa y deleitable, He reducido al silencio, a la hija de Sión! Biblia Serafín de Ausejo 1975 A la hermosa y delicada, a la hija de Sión voy a destruir. Biblia Reina Valera Gómez (2023) A mujer hermosa y delicada he comparado a la hija de Sión. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Estoy a punto de destruir a la bella y delicada ciudad de Jerusalén. |
La hermosa Jerusalén está abandonada como el refugio del cuidador en un viñedo, como la choza en un campo de pepinos después de la cosecha, como una ciudad indefensa y sitiada.
Oigo gritos, como los de una mujer que está de parto, los gemidos de una mujer dando a luz a su primer hijo. Es la bella Jerusalén, que respira con dificultad y grita: «¡Socorro! ¡Me están matando!».
En su enojo el Señor cubrió de sombras a la bella Jerusalén. La más hermosa de las ciudades de Israel yace en el polvo, derrumbada desde las alturas del cielo. En su día de gran enojo el Señor no mostró misericordia ni siquiera con su templo.
¿Qué puedo decir de ti? ¿Quién ha visto alguna vez semejante dolor? Oh hija de Jerusalén, ¿con qué puedo comparar tu angustia? Oh hija virgen de Sion, ¿cómo puedo consolarte? Pues tu herida es tan profunda como el mar. ¿Quién puede sanarte?
Los que antes comían los manjares más ricos ahora mendigan en las calles por cualquier cosa que puedan obtener. Los que antes vestían ropa de la más alta calidad ahora hurgan en los basureros buscando qué comer.
La más tierna y delicada de tus mujeres —tan delicada que sería incapaz de pisar el suelo con la planta de su pie— se volverá egoísta con su esposo, a quien ama, y con sus propios hijos e hijas.