Señor, ¿dónde está tu amor inagotable? Le diste tu palabra a David mediante una promesa fiel.
Jeremías 30:9 - Biblia Nueva Traducción Viviente Pues mi pueblo servirá al Señor su Dios y a su rey, descendiente de David, el rey que yo le levantaré. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 sino que servirán a Jehová su Dios y a David su rey, a quien yo les levantaré. Biblia Católica (Latinoamericana) sino que servirán a Yavé, su Dios, y a David, el rey que yo les pondré. La Biblia Textual 3a Edicion Sino que servirán a YHVH su Dios y a David su rey, A quien Yo levantaré para ellos. Biblia Serafín de Ausejo 1975 servirán a Yahveh, su Dios, y a David, su rey, que les suscitaré. Biblia Reina Valera Gómez (2023) sino que servirán a Jehová su Dios, y a David su rey, a quien yo les levantaré. Biblia Traducción en Lenguaje Actual »Mi amado pueblo de Israel, no tengas miedo ni te asustes, porque a ti y a tus hijos los libraré de la esclavitud que sufren en Babilonia. Podrán vivir seguros y tranquilos; no volverán a tener miedo de nadie. »Yo soy tu Dios, y solo a mí me adorarás. Servirás al rey, porque el rey que te daré reinará como David. |
Señor, ¿dónde está tu amor inagotable? Le diste tu palabra a David mediante una promesa fiel.
»Pues se acerca la hora —dice el Señor—, cuando levantaré a un descendiente justo del linaje del rey David. Él será un rey que gobernará con sabiduría; hará lo justo y lo correcto por toda la tierra.
Pues yo sé los planes que tengo para ustedes —dice el Señor—. Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza.
Volverán a tener su propio gobernante, quien surgirá de entre ellos mismos. Lo invitaré a que se acerque a mí —dice el Señor—, porque ¿quién se atrevería a acercarse sin ser invitado?
»En esos días y en ese tiempo levantaré un descendiente justo, del linaje del rey David. Él hará lo que es justo y correcto en toda la tierra.
Pero después el pueblo volverá y se dedicará al Señor su Dios y al descendiente de David, su rey. En los últimos días, temblarán de asombro ante el Señor y su bondad.
«¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Vimos su estrella mientras salía y hemos venido a adorarlo».
»Y es precisamente uno de los descendientes del rey David, Jesús, ¡el Salvador de Israel prometido por Dios!
Pues Dios había prometido levantarlo de los muertos, no dejarlo que se pudriera en la tumba. Dijo: “Yo te daré las bendiciones sagradas que le prometí a David”.
pero él era un profeta y sabía que Dios había prometido mediante un juramento que uno de los propios descendientes de David se sentaría en su trono.