Me rodearon como un enjambre de abejas; se enardecieron contra mí como un fuego crepitante, pero las destruí a todas con la autoridad del Señor.
Isaías 33:12 - Biblia Nueva Traducción Viviente Su pueblo será totalmente quemado, como los espinos que se cortan y se echan al fuego. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y los pueblos serán como cal quemada; como espinos cortados serán quemados con fuego. Biblia Católica (Latinoamericana) Los pueblos quedarán reducidos a cenizas,
como zarzamora cortada a la que le prenden fuego. La Biblia Textual 3a Edicion Los pueblos serán como combustiones de cal, Como espinos cortados que arden en el fuego. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Serán los pueblos tizones de cal, abrojos arrancados que en el fuego arderán. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y los pueblos serán como cal quemada; como espinos cortados serán quemados en el fuego. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Sus ejércitos arderán como espinas en el fuego, y quedarán reducidos a cenizas. |
Me rodearon como un enjambre de abejas; se enardecieron contra mí como un fuego crepitante, pero las destruí a todas con la autoridad del Señor.
El Señor, la Luz de Israel, será un fuego; el Santo será una llama. Devorará con fuego los espinos y las zarzas, y en una sola noche quemará al enemigo por completo.
Mi enojo habrá desaparecido. Si encuentro zarzas y espinos en crecimiento, los atacaré; los quemaré,
Esa noche el ángel del Señor fue al campamento asirio y mató a 185.000 soldados. Cuando los asirios que sobrevivieron se despertaron a la mañana siguiente, encontraron cadáveres por todas partes.
Por eso el Señor no se complace en los jóvenes, ni tiene misericordia siquiera de las viudas y los huérfanos. Pues todos son unos hipócritas perversos, y todos ellos hablan necedades. Pero aun así no quedará satisfecho el enojo del Señor. Su puño sigue preparado para dar el golpe.
Esa perversidad es como un incendio de maleza que no solo quema las zarzas y los espinos, sino que también hace arder los bosques. Su fuego hace subir nubes de humo.
Esto es lo que dice el Señor: «¡Los habitantes de Moab han pecado una y otra vez y no permitiré que queden sin castigo! Profanaron los huesos del rey de Edom, reduciéndolos a cenizas.