La Biblia Online

Anuncios


Toda la Biblia A.T. N.T.




Ezequiel 7:13 - Biblia Nueva Traducción Viviente

Aunque los mercaderes sobrevivan, jamás regresarán a sus negocios. Pues lo que Dios ha dicho se aplica a todos sin excepción; ¡no se cambiará! Ninguna persona que viva descarriada por el pecado se recuperará jamás.

Ver Capítulo
Mostrar Biblia Interlineal

Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Porque el que vende no volverá a lo vendido, aunque queden vivos; porque la visión sobre toda la multitud no se revocará, y a causa de su iniquidad ninguno podrá amparar su vida.

Ver Capítulo

Biblia Católica (Latinoamericana)

porque el vendedor, aunque quede con vida, no recuperará su mercadería. Cada uno vive en su injusticia, ¿dónde, pues, hallarán fuerzas?

Ver Capítulo

La Biblia Textual 3a Edicion

El vendedor no recobrará lo vendido ni el comprador retendrá lo comprado,° porque la ira gravita sobre toda la multitud, y no se revocará, y a causa de su propia iniquidad, nadie podrá preservar su vida.

Ver Capítulo

Biblia Serafín de Ausejo 1975

Aunque conserve la vida, vendedor no recobrará lo vendido, porque la ira contra toda la multitud no será revocada, y nadie, a causa de su iniquidad, tendrá la vida asegurada.'

Ver Capítulo

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Porque el que vende no volverá a lo vendido, aunque queden vivos; porque la visión sobre toda su multitud no será revocada; y ninguno se fortalecerá en la iniquidad de su vida.

Ver Capítulo

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Aunque los comerciantes queden con vida, no podrán recuperar sus mercancías. Ya he anunciado lo que haré con esta gran ciudad, y nada hará que cambie de opinión: ¡nadie quedará con vida!

Ver Capítulo
Otras versiones



Ezequiel 7:13
11 Referencias Cruzadas  

Ahora envíen un mensaje a los judíos en nombre del rey, que exprese lo que ustedes quieran, y séllenlo con el anillo del rey. Sin embargo, recuerden que todo lo que ya se ha escrito en nombre del rey y lo que se ha sellado con su anillo jamás puede ser revocado.


Pues amenazan a Dios con el puño, desafiando al Todopoderoso.


«Miren lo que les pasa a los guerreros poderosos que no ponen su confianza en Dios, sino que confían en sus riquezas y se vuelven más y más atrevidos en su maldad».


Nadie puede retener su espíritu y evitar que se marche. Nadie tiene el poder de impedir el día de su muerte. No hay forma de escapar de esa cita obligatoria: esa batalla oscura. Y al enfrentarse con la muerte, la maldad no rescatará al malvado.


¡Pues yo soy el Señor! Si yo lo digo, sucederá. Ya no habrá más demora para ustedes, rebeldes de Israel. Cumpliré mi amenaza de destrucción durante los años de su vida. ¡Yo, el Señor Soberano, he hablado!».


Por lo tanto, diles: “Esto dice el Señor Soberano: ‘¡Se acabó la demora! Ya mismo cumpliré todas mis amenazas. ¡Yo, el Señor Soberano, he hablado!’”».


Con sus mentiras desalentaron a los justos, pero yo no quería que estuvieran tristes; ustedes alentaron a los perversos al prometerles vida, aunque ellos continuaran pecando.


En el año de jubileo a cada uno se le permite regresar a la tierra que les pertenecía a sus antepasados.


Pero una casa en una aldea —un asentamiento sin murallas— será considerada como una propiedad en el campo. Está permitido volver a comprar esa casa en cualquier momento, y deberá regresarse a su primer propietario en el año de jubileo.