Al Señor lo conocen por su justicia; los malvados son presos de sus propias acciones. Interludio de silencio
Ezequiel 23:49 - Biblia Nueva Traducción Viviente Recibirán su merecido por su prostitución: por rendir culto a ídolos. Así es, recibirán todo el castigo. Entonces sabrán que yo soy el Señor Soberano». Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y sobre vosotras pondrán vuestras perversidades, y pagaréis los pecados de vuestra idolatría; y sabréis que yo soy Jehová el Señor. Biblia Católica (Latinoamericana) Haré que tu perdición recaiga sobre ti y cargarás con el peso de los pecados cometidos con tus ídolos: entonces sabrás que yo soy Yavé. La Biblia Textual 3a Edicion Y recompensarán vuestra execrable lascivia sobre vosotras, y cargaréis con los pecados de vuestras idolatrías, y sabréis que Yo soy Adonay YHVH. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Harán recaer sobre vosotras vuestra maldad y soportaréis la pena de vuestros pecados de idolatría; y sabréis que yo soy el Señor Yahveh'. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y sobre vosotras pondrán vuestra depravación, y llevaréis el pecado de vuestros ídolos; y sabréis que yo soy el Señor Jehová. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Esas dos hermanas sufrirán el castigo que merecen, por entregarse a la prostitución y por adorar a los ídolos. Entonces reconocerán que yo soy el Dios de Israel». |
Al Señor lo conocen por su justicia; los malvados son presos de sus propias acciones. Interludio de silencio
Él pagará a sus enemigos por sus malas obras, y su furia caerá sobre sus adversarios; les dará su merecido hasta los confines de la tierra.
Sin embargo, a todos los que añoren las imágenes repugnantes y los ídolos detestables, les daré su merecido por sus pecados. ¡Yo, el Señor Soberano, he hablado!».
No obstante, primero, te daré tu merecido por todos tus pecados, porque no recordaste los días de tu juventud, sino que me hiciste enojar con todas esas maldades, dice el Señor Soberano. Pues a todos tus pecados detestables les sumaste actos depravados.
Este será el castigo por tu lascivia y tus pecados detestables, dice el Señor.
Te limpiaré de todos los que se rebelen y se subleven contra mí. A ellos los sacaré de los países adonde fueron desterrados, pero nunca entrarán en la tierra de Israel. Entonces sabrás que yo soy el Señor.
Entonces, cuando yo los regrese a la tierra que mediante un juramento solemne prometí darles a sus antepasados, ustedes sabrán que yo soy el Señor.
Y sabrás, pueblo de Israel, que yo soy el Señor, cuando haya honrado mi nombre al tratarte con compasión, a pesar de tu perversidad. ¡Yo, el Señor Soberano, he hablado!”».
Por eso ahora derramaré mi furia sobre ellos y los consumiré con el fuego de mi enojo. Haré recaer sobre su cabeza todo el castigo por cada uno de sus pecados. ¡Yo, el Señor Soberano, he hablado!”».
»Y porque te olvidaste de mí y me diste la espalda, esto dice el Señor Soberano: tendrás que sufrir las consecuencias de toda tu lascivia y de tu prostitución».
De ese modo acabaré con la lascivia y la idolatría en la tierra y mi castigo servirá de advertencia a todas las mujeres para que no sigan el mal ejemplo de ustedes.
El 15 de enero, durante el noveno año de cautividad del rey Joaquín, recibí este mensaje del Señor:
Convertiré la ciudad de Rabá en un pastizal para camellos y todo el territorio de los amonitas en un lugar de descanso para ovejas y cabras. Entonces ustedes sabrán que yo soy el Señor.
Miraré para otro lado y no te tendré compasión. Te daré tu merecido por todos tus pecados detestables. Entonces sabrás que yo soy el Señor.
Miraré para otro lado y no te tendré compasión. Te daré tu merecido por todos tus pecados detestables. Entonces sabrás que soy yo, el Señor, quien da el golpe.
Por eso no les perdonaré la vida ni les tendré compasión. Les daré todo su merecido por lo que han hecho.