ciertamente te bendeciré. Multiplicaré tu descendencia hasta que sea incontable, como las estrellas del cielo y la arena a la orilla del mar. Tus descendientes conquistarán las ciudades de sus enemigos;
Deuteronomio 28:4 - Biblia Nueva Traducción Viviente Tus hijos y tus cosechas serán benditos. Las crías de tus rebaños y manadas serán benditas. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Bendito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, el fruto de tus bestias, la cría de tus vacas y los rebaños de tus ovejas. Biblia Católica (Latinoamericana) Bendito será el fruto de tus entrañas y el fruto de tu tierra, las crías de tus burras, el parto de tus vacas y ovejas. La Biblia Textual 3a Edicion Bendito el fruto de tu vientre, y el fruto de tu tierra, y el fruto de tus animales, y la cría de tus vacadas, y los corderos de tu rebaño. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Bendito el fruto de tu vientre, el de tu suelo y el de tu ganado, los partos de tus vacas y las crías de tus ovejas. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Bendito será el fruto de tu vientre, y el fruto de tu tierra, y el fruto de tu ganado, la cría de tus vacas y los rebaños de tus ovejas. Biblia Traducción en Lenguaje Actual »Dios bendecirá a sus hijos, y a sus cosechas y ganados. |
ciertamente te bendeciré. Multiplicaré tu descendencia hasta que sea incontable, como las estrellas del cielo y la arena a la orilla del mar. Tus descendientes conquistarán las ciudades de sus enemigos;
Desde el día en que José quedó encargado de la casa y de las propiedades de su amo, el Señor comenzó a bendecir la casa de Potifar por causa de José. Todos los asuntos de la casa marchaban bien, y las cosechas y los animales prosperaron.
Que el Dios de tu padre te ayude; que el Todopoderoso te bendiga con bendiciones de los cielos de arriba, y con bendiciones de las aguas profundas de abajo, y con bendiciones de los pechos y del vientre.
¡Cuánto los bendice! Allí crían familias numerosas y sus manadas de animales aumentan.
Tu esposa será como una vid fructífera, floreciente en el hogar. Tus hijos serán como vigorosos retoños de olivo alrededor de tu mesa.
La bendición del Señor enriquece a una persona y él no añade ninguna tristeza.
La gente buena deja una herencia a sus nietos, pero la riqueza de los pecadores pasa a manos de los justos.
Los justos caminan con integridad; benditos son los hijos que siguen sus pasos.
»Los miraré con agrado, los haré fértiles y multiplicaré su pueblo. Cumpliré mi pacto con ustedes.
»El Señor te dará prosperidad en la tierra que les juró a tus antepasados que te daría, te bendecirá con muchos hijos, gran cantidad de animales y cosechas abundantes.
Tus hijos y tus cosechas serán malditos. Las crías de tus rebaños y manadas serán malditas.
Te amará y te bendecirá y te dará muchos hijos. Hará fértil a tu tierra y a tus animales. Cuando llegues a la tierra que juró dar a tus antepasados, tendrás numerosas cosechas de granos, vino nuevo y aceite de oliva, y también grandes manadas de ganado, ovejas y cabras.
«El entrenamiento físico es bueno, pero entrenarse en la sumisión a Dios es mucho mejor, porque promete beneficios en esta vida y en la vida que viene».