y júrame por Yavé, Dios del cielo y de la tierra, que no tomarás para mi hijo una mujer de raza cananea, pues vivo en medio de éstos,
Génesis 26:28 - Biblia Católica (Latinoamericana) Le contestaron: 'Hemos visto claramente que Yavé está contigo, y hemos dicho: Prometamos con juramento, nosotros y tú, que viviremos en paz. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y ellos respondieron: Hemos visto que Jehová está contigo; y dijimos: Haya ahora juramento entre nosotros, entre tú y nosotros, y haremos pacto contigo, Biblia Nueva Traducción Viviente —Podemos ver claramente que el Señor está contigo —respondieron ellos—. Por eso queremos hacer un tratado contigo bajo juramento. La Biblia Textual 3a Edicion Le respondieron: Ciertamente hemos visto que YHVH está contigo, y hemos pensado interponer un juramento solemne entre nosotros, entre tú y nosotros, y concertaremos un pacto contigo Biblia Serafín de Ausejo 1975 Respondieron ellos: 'Hemos visto claramente que Yahveh está contigo y hemos acordado que haya un juramento entre nosotros y tú, y que concluyamos contigo una alianza. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y ellos respondieron: Hemos visto que Jehová ha estado contigo; y dijimos: Haya ahora juramento entre nosotros; entre tú y nosotros, y haremos un pacto contigo, Biblia Traducción en Lenguaje Actual Y ellos le contestaron: —Ya hemos visto que Dios está de tu parte. Por eso queremos hacer un trato contigo. Y lo vamos a hacer, pero bajo juramento. |
y júrame por Yavé, Dios del cielo y de la tierra, que no tomarás para mi hijo una mujer de raza cananea, pues vivo en medio de éstos,
Quedarás libre de tu juramento con tan sólo llegar donde mi parentela: si ellos no te la quieren dar, quedarás libre.
El egipcio vio que Yavé estaba con José y hacía prosperar todo cuanto emprendía;'
Desde ese momento, Yavé bendijo la casa del egipcio, en consideración a José. Dio prosperidad tanto a la casa como al campo.
Salomón, hijo de David, se afirmó en su reino; Yavé, su Dios, estaba con él y lo engrandeció sobremanera.
Congregó a todo Judá y Benjamín, y a los de Efraím, Manasés y Simeón que habitaban entre ellos; pues se habían pasado a él muchos de los israelitas al ver que Yavé, su Dios, estaba con él.
Así habla Yavé: 'El trabajo de Egipto y las ganancias de Etiopía, junto con los sebaítas, de alta estatura, pasarán a poder tuyo y te pertenecerán. Irán detrás de ti encadenados, se agacharán delante de ti y volviendo su cara hacia ti suplicarán: 'Sólo en ti está Dios, y no hay otro.
Vendrán a verte y se inclinarán ante ti los hijos de los que te humillaban, y se echarán a tus pies los que te despreciaban. Te llamarán: 'Ciudad de Yavé', 'Sión del Santo de Israel'.
Y ustedes serán llamados 'sacerdotes de Yavé' y los nombrarán 'ministros de nuestro Dios'. Ustedes vivirán a expensas de las naciones y se aprovecharán de su lujo.
Sus hijos se harán famosos entre las naciones y sus nietos, en medio de los pueblos. Todos los que los vean reconocerán que son una raza bendecida de Yavé.
¿Qué más podemos decir? Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros?
Este, al ver descubiertos sus secretos más íntimos, caerá de rodillas, adorará a Dios y proclamará: Dios está realmente entre ustedes.
No corran tras el dinero, sino más bien confórmense con lo que tienen, pues Dios ha dicho: Nunca te dejaré ni te abandonaré.
Los hombres juran por alguien mayor que ellos, y cuando algo es dudoso, el juramento pone fin a la discusión.
Yavé dijo a Josué: 'Hoy día te voy a engrandecer en presencia de todo Israel y sabrán que estoy contigo así como estuve con Moisés.
Poco más de un mes después, Najaz el amonita puso sitio a Yabés de Galaad. Toda la gente de Yabés dijo a Najaz: '¡Haz la paz con nosotros y te serviremos!'
En esa oportunidad Saúl se dio cuenta de que Yavé estaba con David; Mical, por su parte, la hija de Saúl, quería a David.