Entonces el mayordomo oró así: 'Yavé, Dios de mi patrón Abrahán, haz que me vaya bien hoy y muestra tu benevolencia para con mi patrón Abrahán.
Génesis 24:21 - Biblia Católica (Latinoamericana) Entretanto el hombre la contemplaba en silencio, preguntándose si Yavé habría hecho que su viaje tuviera éxito o no. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y el hombre estaba maravillado de ella, callando, para saber si Jehová había prosperado su viaje, o no. Biblia Nueva Traducción Viviente El siervo la observaba en silencio mientras se preguntaba si el Señor le había dado éxito en la misión. La Biblia Textual 3a Edicion El hombre, fijando la vista° en ella, callaba, para saber si YHVH había prosperado o no su camino. Biblia Serafín de Ausejo 1975 El hombre la contemplaba en silencio, deseoso de saber si Yahveh había hecho prosperar o no su camino. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y el hombre estaba maravillado de ella, callando, para saber si Jehová había prosperado o no su viaje. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Mientras tanto, el mayordomo la miraba sin decir nada, pues quería saber si Dios le había ayudado a encontrar una esposa para Isaac. |
Entonces el mayordomo oró así: 'Yavé, Dios de mi patrón Abrahán, haz que me vaya bien hoy y muestra tu benevolencia para con mi patrón Abrahán.
Vació rápidamente su cántaro en la pila, corrió de nuevo al pozo a sacar agua y trajo para todos sus camellos.
diciendo: 'Bendito sea Yavé, Dios de mi señor Abrahán, pues ha mostrado una vez más su bondad y fidelidad para con mi patrón, y me ha conducido a la casa del hermano de mi amo.
Pero él insistió: 'Si Yavé hizo que mi viaje tuviera éxito, ustedes ahora no me demoren, y déjenme volver a la casa de mi patrón.
¡Den gracias al Señor porque él es bueno, porque es eterna su misericordia!
¡Den gracias al Señor por su bondad, sus maravillas con los hijos de los hombres!
¡El que sea sabio, que medite estas cosas y reconozca las bondades del Señor!
Den gracias al Señor por su bondad, sus maravillas con los hijos de los hombres.
María, por su parte, guardaba todos estos acontecimientos y los volvía a meditar en su interior.
Jesús entonces regresó con ellos, llegando a Nazaret. Posteriormente siguió obedeciéndoles. Su madre, por su parte, guardaba todas estas cosas en su corazón.