Abrahán estuvo de acuerdo y pesó para Efrón, en presencia de los hititas, la plata que habían acordado: cuatrocientas piezas de plata, en monedas de mercader.
Éxodo 22:17 - Biblia Católica (Latinoamericana) A los hechiceros no los dejarán con vida. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Si su padre no quisiere dársela, él le pesará plata conforme a la dote de las vírgenes. Biblia Nueva Traducción Viviente Aun si el padre se niega a que él se case con ella, el hombre tendrá que pagar una cantidad igual al precio que se acostumbra pagar por una virgen. La Biblia Textual 3a Edicion Pero si su padre rehúsa terminantemente dársela, él pesará el dinero conforme a la dote de las vírgenes.° Biblia Serafín de Ausejo 1975 No dejarás con vida a la hechicera. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Si su padre no quisiere dársela, él le pesará plata conforme a la dote de las vírgenes. Biblia Traducción en Lenguaje Actual 17 (16) Pero si el padre de esa joven no quiere que ella se case, ese hombre deberá pagar de todos modos la cantidad que se acostumbra dar por la novia al casarse. |
Abrahán estuvo de acuerdo y pesó para Efrón, en presencia de los hititas, la plata que habían acordado: cuatrocientas piezas de plata, en monedas de mercader.
Y dijo: 'Me ha hecho Dios un buen regalo. Ahora mi marido cohabitará conmigo, porque le he dado seis hijos. Y le llamó Zabulón.
Impónganme un precio y regalos de valor, y yo les pagaré lo que quieran, pero denme a la muchacha por esposa.
Si alguno se dirige a los que consultan a los espíritus, o a los brujos para prostituirse con ellos, volveré mi rostro contra él y lo eliminaré de su pueblo.
Que no haya en medio de ti nadie que haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego; que nadie practique encantamientos o consulte a los astros; que no haya brujos ni hechiceros;'
el hombre que se acostó con ella dará al padre de la joven cincuenta monedas de plata, y la tomará por esposa. Y no podrá repudiarla en toda su vida, ya que la deshonró.
Saúl les dijo: 'Así hablarán a David: Para ese matrimonio el rey no quiere dinero sino únicamente cien prepucios de filisteos, para vengarse así de sus enemigos'. De ese modo pensaba Saúl que David iba a caer en manos de los filisteos.
Samuel había muerto, todo Israel lo había llorado y lo habían enterrado en su ciudad, Ramá.