Bendito serás en la ciudad y en el campo.
Bendito serás tú en la ciudad, y bendito tú en el campo.
Tus ciudades y tus campos serán benditos.
Bendito serás en la ciudad y bendito en el campo.
Bendito serás tú en la ciudad, y bendito serás tú en el campo.
»Dios los bendecirá dondequiera que vivan, sea en el campo o en la ciudad.
Isaac sembró en aquella tierra y cosechó aquel año el ciento por uno. Yavé lo bendijo
Desde ese momento, Yavé bendijo la casa del egipcio, en consideración a José. Dio prosperidad tanto a la casa como al campo.
Cuando el rey escuchó las palabras de la Ley, rasgó sus vestidos
¡Aleluya! ¡Feliz el hombre que teme al Señor y valora mucho sus mandamientos!
Miren si todavía falta el trigo en el granero. Miren si la vid, la higuera, el granado y el olivo no dan frutos. Pues en adelante los voy a bendecir.
¡Yavé te bendiga y te guarde!
Maldito serás en la ciudad y en el campo.
Bendito será el fruto de tus entrañas y el fruto de tu tierra, las crías de tus burras, el parto de tus vacas y ovejas.