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1 Corintios 9:19 - Biblia Católica (Latinoamericana)

Asimismo, sintiéndome libre respecto a todos, me he hecho esclavo de todos con el fin de ganar a esa muchedumbre.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Por lo cual, siendo libre de todos, me he hecho siervo de todos para ganar a mayor número.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

A pesar de que soy un hombre libre y sin amo, me he hecho esclavo de todos para llevar a muchos a Cristo.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Entonces, siendo libre de todos, me hice esclavo de todos, para ganar al mayor número.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Siendo yo libre respecto de todos, me he hecho esclavo de todos para ganar al mayor número posible.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Por lo cual, siendo libre para con todos, me he hecho siervo de todos para ganar a más.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Aunque soy libre, vivo como si fuera el esclavo de todos. Así ayudo al mayor número posible de personas a creer en Cristo.

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Otras versiones



1 Corintios 9:19
21 Referencias Cruzadas  

El fruto del justo es un árbol de vida, los malvados serán arrancados antes de tiempo.


Si tu hermano ha pecado, vete a hablar con él a solas para reprochárselo. Si te escucha, has ganado a tu hermano.


Pues me siento en obligación con todos, ya sean griegos o extranjeros, cultos o sin estudios,


es porque quiero despertar los celos de mi raza y así salvar a algunos de ellos.


Que cada uno busque lo que agrada a su prójimo, ayudándole a crecer en el bien.


He dicho su conciencia, y no la tuya. ¿Será conveniente que yo haga uso de mi libertad para atraerme los reproches de otra conciencia?


Hagan como yo, que no busco mi propio interés sino el de los demás, es decir, su salvación, y me esfuerzo por complacer a todos.


¿Estás segura tú, mujer, de que vas a salvar a tu esposo? Y tú, marido, ¿estás seguro de que podrás salvar a tu esposa?


¿No soy yo acaso libre? ¿No soy yo un apóstol, y un apóstol, que ha visto a Jesús, nuestro Señor, y no son ustedes mi obra en el Señor?


Ahora por tercera vez me preparo para visitarlos, y tampoco seré para ustedes una carga, pues no me intereso por lo que tienen, sino por ustedes mismos; y no son los hijos los que deben juntar dinero para sus padres, sino los padres para sus hijos.


Y todo esto es para bien de ustedes; los favores de Dios se van multiplicando, y también se irá ampliando cada día más la acción de gracias que tantas personas rinden a Dios para gloria suya.


No nos pregonamos a nosotros mismos, sino que proclamamos a Cristo Jesús como Señor; y nosotros somos servidores de ustedes por Jesús.


Cristo nos liberó para ser libres. Manténganse, pues, firmes y no se sometan de nuevo al yugo de la esclavitud.


Nuestra vocación, hermanos, es la libertad. No hablo de esa libertad que encubre los deseos de la carne, sino del amor por el que nos hacemos esclavos unos de otros.


Cuida de ti mismo y de cómo enseñas; persevera sin desanimarte, pues actuando así te salvarás a ti mismo y a los que te escuchan.


Por eso lo soporto todo por el bien de los elegidos, para que también ellos alcancen la salvación que se nos dio en Cristo Jesús y participen de la gloria eterna.


Igualmente ustedes, mujeres, obedezcan a sus maridos. Si alguno de ellos se opone a la Palabra, será ganado por la conducta de sus mujeres mejor que por discursos,