El que se purifica lavará sus vestidos, se afeitará todo su pelo, se bañará en agua, y quedará limpio. Después podrá entrar en el campamento; pero durante siete días ha de habitar fuera de su tienda.
Números 6:9 - La Torah Si alguien muere de repente junto a él y mancha así su cabellera de nazir, se rapará la cabeza el día de su purificación, se la rapará el día séptimo. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Si alguno muriere súbitamente junto a él, su cabeza consagrada será contaminada; por tanto, el día de su purificación raerá su cabeza; al séptimo día la raerá. Biblia Nueva Traducción Viviente »Si alguien cae muerto a su lado, el cabello dedicado quedará contaminado. Tiene que esperar siete días y después se afeitará la cabeza. Entonces quedará limpio de su contaminación. Biblia Católica (Latinoamericana) Si alguien muere de repente junto a él, y con esto su cabeza consagrada ha quedado impura, se rapará la cabeza el día que se purifique, y se la rapará otra vez al séptimo día. La Biblia Textual 3a Edicion Y si alguno muere repentinamente junto a él, de modo que se contamine la cabeza de su nazareato, rasurará su cabeza el día de su purificación. El día séptimo la rasurará. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Si alguien muere de muerte repentina junto a él y contamina con ello su cabeza de nazireo, se rapará la cabeza en el día de su purificación; se la rapará el día séptimo. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y si alguno muriere repentinamente junto a él, y contaminare la cabeza de su consagración; entonces rasurará su cabeza en el día de su purificación; en el séptimo día la rasurará. |
El que se purifica lavará sus vestidos, se afeitará todo su pelo, se bañará en agua, y quedará limpio. Después podrá entrar en el campamento; pero durante siete días ha de habitar fuera de su tienda.
El día séptimo se afeitará todo su pelo, su cabellera, su barba, sus cejas, es decir, se afeitará todo su pelo, lavará también sus vestidos, bañará su cuerpo en agua y quedará limpio.
Entonces el nazir se rapará su cabellera de nazir, a la entrada de la Tienda del Encuentro; tomara la cabellera de su nazireato y la echará al fuego que arde debajo del sacrificio de comunión.