Resarcirá lo que defraudó pecando contra los derechos sagrados, y añadirá un quinto más, y se lo dará al sacerdote. El sacerdote hará por él la expiación con el carnero del sacrificio de reparación; y se le perdonará.
Números 5:8 - La Torah Y si el hombre no tiene pariente a quien se pueda restituir, la suma que en tal caso se ha de restituir a Adonai, será para el sacerdote; aparte del carnero expiatorio con que el sacerdote expiará por él. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y si aquel hombre no tuviere pariente al cual sea resarcido el daño, se dará la indemnización del agravio a Jehová entregándola al sacerdote, además del carnero de las expiaciones, con el cual hará expiación por él. Biblia Nueva Traducción Viviente Pero si la persona perjudicada está muerta y no hay ningún pariente cercano a quien pagarle el daño, el pago le pertenece al Señor y deberá dárselo al sacerdote. Además, el culpable llevará un carnero como sacrificio por el pecado y será purificado y hecho justo ante el Señor. Biblia Católica (Latinoamericana) Y si no hay personas a quien devolver la cosa, se la darán a Yavé. El culpable se la dará al sacerdote, además del carnero de reparación que se ofrece por él. La Biblia Textual 3a Edicion Y si la persona no tiene pariente a quien se le restituya el daño, el objeto del delito será para YHVH, para el sacerdote, además del carnero de las expiaciones, con el cual hará expiación por el culpable.° Biblia Serafín de Ausejo 1975 Si este hombre no tuviera pariente próximo al que poder restituir, la restitución debida a Yahveh pasará al sacerdote, además del carnero de expiación con el cual el sacerdote hará el rito de la expiación por el culpable. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y si aquel hombre no tuviere pariente al cual sea resarcida la ofensa, se dará la indemnización del agravio a Jehová, al sacerdote, a más del carnero de las expiaciones, con el cual hará expiación por él. |
Resarcirá lo que defraudó pecando contra los derechos sagrados, y añadirá un quinto más, y se lo dará al sacerdote. El sacerdote hará por él la expiación con el carnero del sacrificio de reparación; y se le perdonará.
Arderá el fuego sobre el altar sin apagarse; el sacerdote lo alimentará con leña todas las mañanas, colocará encima el holocausto y sobre él quemará el sebo de los sacrificios de comunión.
El sacrificio por el pecado es como el sacrifico de reparación: tienen la misma ley. La víctima pertenece al sacerdote que hace la expiación con ella.
Confesará el pecado cometido y restituirá la suma de que es deudor, más un quinto. Se la devolverá a aquel de quien es deudor.
Y toda ofrenda reservada de lo que los hijos de Israel consagran y presentan al sacerdote, será para éste.