Esto es lo que ha de dar cada uno de los comprendidos en el censo: medio siclo, en siclos del Santuario. Este siclo es de veinte óbolos. El tributo reservado a Adonai es medio siclo.
Números 18:16 - La Torah Los harás rescatar al mes de nacidos, valorándolos en cinco siclos de plata, en siclos del santuario, que son de veinte óbolos. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 De un mes harás efectuar el rescate de ellos, conforme a tu estimación, por el precio de cinco siclos, conforme al siclo del santuario, que es de veinte geras. Biblia Nueva Traducción Viviente Los rescatarán al mes de haber nacido. El precio de rescate es cinco piezas de plata (calculado según el peso del siclo del santuario, que equivale a veinte geras). Biblia Católica (Latinoamericana) El rescate se hará a partir de un mes de edad, lo estimarás en cinco siclos de plata calculados según el siclo del Santuario, es decir veinte gueras. La Biblia Textual 3a Edicion De un mes efectuarás su rescate, según tu valoración, por precio de cinco siclos de plata, conforme al siclo del Santuario, que es de veinte geras. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Los harás rescatar desde la edad de un mes, tasándolos en cinco siclos de plata, según el peso del siclo del santuario, que es de veinte gerá. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y los que han de ser redimidos de un mes los redimirás, conforme a tu estimación, por precio de cinco siclos, según el siclo del santuario, que es de veinte geras. |
Esto es lo que ha de dar cada uno de los comprendidos en el censo: medio siclo, en siclos del Santuario. Este siclo es de veinte óbolos. El tributo reservado a Adonai es medio siclo.
El total del oro empleado en el trabajo, en todo el trabajo del Santuario, es decir, el oro de la ofrenda reservada, fue de veintinueve talentos y 730 siclos, en siclos del Santuario;
Toda tasación se hará en siclos del santuario; veinte óbolos equivalen a un siclo.
Todo primogénito que se presente a Adonai de cualquier especie, hombre o animal, será para ti. Pero harás rescatar al primogénito del hombre y harás también rescatar al primogénito de animal impuro.
Pero al primogénito de vaca, o de oveja, o de cabra, no lo rescatarás: es sagrado. Derramarás su sangre sobre el altar y su grasa la harás arder como manjar abrasado de calmante aroma para Adonai.
Por el rescate de los 273 primogénitos de los israelitas que exceden del número de los levitas,
tomarás cinco siclos por cabeza, en siclos del santuario, a razón de veinte óbolos por siclo.