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Levítico 20:6 - La Torah

Si alguien consulta a los nigromantes, y a los adivinos, prostituyéndose en pos de ellos, yo volveré mi rostro contra él y lo exterminaré de en medio de su pueblo.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Y la persona que atendiere a encantadores o adivinos, para prostituirse tras de ellos, yo pondré mi rostro contra la tal persona, y la cortaré de entre su pueblo.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

»También me pondré en contra de todos los que se entregan a la prostitución espiritual al confiar en médiums o en los que consultan a los espíritus de los muertos. Los eliminaré de la comunidad.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Si alguno se dirige a los que consultan a los espíritus, o a los brujos para prostituirse con ellos, volveré mi rostro contra él y lo eliminaré de su pueblo.

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La Biblia Textual 3a Edicion

La persona que acuda a los que evocan espíritu de muertos y adivinos para prostituirse con ellos, Yo pondré mi rostro contra esa persona, y la cortaré de en medio de su pueblo.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Si alguien acude a los nigromantes y a los adivinos y se prostituye con ellos, yo volveré mi rostro contra él y lo extirparé de en medio de su pueblo.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Y la persona que atendiere a encantadores o a adivinos, para prostituirse en pos de ellos, yo pondré mi rostro contra aquella alma, y la cortaré de entre su pueblo.

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Otras versiones



Levítico 20:6
17 Referencias Cruzadas  

A la hechicera no la dejarás con vida.


Todo el que peque con bestia, morirá.


Si un hombre cualquiera de la casa de Israel, o de los forasteros que residen en medio de ellos, come cualquier clase de sangre, yo volveré mi rostro contra el que coma sangre y los exterminaré de en medio de su pueblo.


No comáis nada con sangre. No practiquéis encantamiento ni astrología.


No os dirijáis a los nigromantes, ni consultéis a los adivinos haciéndoos impuros por su causa. Yo, Adonai, vuestro Di-s.


El hombre o la mujer en que haya espíritu de nigromante o adivino, morirá sin remedio: los lapidarán. Caerá su sangre sobre ellos.


yo mismo volveré mi rostro contra ese hombre y contra su familia, y lo exterminaré de entre su pueblo, a él y a todos los que como él se prostituyan tras Mólek.


Tendréis, pues flecos para que, cuando los veáis, os acordéis de todos los preceptos de Adonai. Así los cumpliréis y no seguiréis los caprichos de vuestros corazones y de vuestros ojos, que os han arrastrado a prostituiros.