No te postrarás ante ellas ni les darás culto, porque yo Adonai, tu Di-s, soy un Di-s celoso, que castigo la iniquidad de los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me odian,
Levítico 20:5 - La Torah yo mismo volveré mi rostro contra ese hombre y contra su familia, y lo exterminaré de entre su pueblo, a él y a todos los que como él se prostituyan tras Mólek. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 entonces yo pondré mi rostro contra aquel varón y contra su familia, y le cortaré de entre su pueblo, con todos los que fornicaron en pos de él prostituyéndose con Moloc. Biblia Nueva Traducción Viviente yo mismo me pondré en contra de ellos y de sus familias y los eliminaré de la comunidad. Esto le sucederá a todos los que cometen prostitución espiritual al rendir culto a Moloc. Biblia Católica (Latinoamericana) volveré yo mi rostro contra ese hombre y contra toda su familia y borraré de en medio de su pueblo a él y a todos los que se venden como él a Moloc. La Biblia Textual 3a Edicion entonces Yo pondré mi rostro contra ese varón, y contra su familia, y lo cortaré de en medio de su pueblo, junto con todos los que fornicaron tras él, prostituyéndose en pos de Moloc. Biblia Serafín de Ausejo 1975 yo mismo volveré mi rostro contra él y contra su parentela, y extirparé de su pueblo a él y a todos los que, siguiendo su ejemplo, se prostituyan ante Mólec. Biblia Reina Valera Gómez (2023) entonces yo pondré mi rostro contra aquel varón, y contra su familia, y le cortaré de entre su pueblo, con todos los que se prostituyen en pos de él, prostituyéndose con Moloc. |
No te postrarás ante ellas ni les darás culto, porque yo Adonai, tu Di-s, soy un Di-s celoso, que castigo la iniquidad de los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me odian,
Si un hombre cualquiera de la casa de Israel, o de los forasteros que residen en medio de ellos, come cualquier clase de sangre, yo volveré mi rostro contra el que coma sangre y los exterminaré de en medio de su pueblo.
De este modo ellos ya no seguirán sacrificando sus sacrificios a los sátiros tras los cuales estaban prostituyéndose. Decreto perpetuo será éste para ellos de generación en generación.
Si el pueblo de la tierra cierra los ojos ante ese hombre que entregó uno de sus hijos a Mólek, y no le da muerte,
Si alguien consulta a los nigromantes, y a los adivinos, prostituyéndose en pos de ellos, yo volveré mi rostro contra él y lo exterminaré de en medio de su pueblo.