Pero elige de entre el pueblo hombres capaces, temerosos de Di-s, hombres fieles e incorruptibles, y ponlos al frente del pueblo como jefes de mil, jefes de ciento, jefes de cincuenta y jefes de diez.
Levítico 19:15 - La Torah Siendo juez no hagas injusticia, ni por favor del pobre, ni por respeto al grande: con justicia juzgarás a tu prójimo. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 No harás injusticia en el juicio, ni favoreciendo al pobre ni complaciendo al grande; con justicia juzgarás a tu prójimo. Biblia Nueva Traducción Viviente »No tuerzas la justicia en asuntos legales al favorecer al pobre ni al ser parcial con el rico y poderoso. Siempre juzga con imparcialidad a las personas. Biblia Católica (Latinoamericana) No dictarás sentencias injustas. No harás favores al pobre, no te inclinarás ante el rico, sino que juzgarás con justicia a tu prójimo. La Biblia Textual 3a Edicion No harás injusticia en el juicio: ni alzarás el rostro del menesteroso° ni favorecerás al grande. Con rectitud juzgarás a tu prójimo.° Biblia Serafín de Ausejo 1975 No dictarás sentencias injustas en tus juicios ni por favorecer al débil ni por complacer al poderoso. Juzgarás a tu prójimo con justicia. Biblia Reina Valera Gómez (2023) No harás agravio en el juicio; no absolverás al pobre, ni favorecerás al poderoso; con justicia juzgarás a tu prójimo. |
Pero elige de entre el pueblo hombres capaces, temerosos de Di-s, hombres fieles e incorruptibles, y ponlos al frente del pueblo como jefes de mil, jefes de ciento, jefes de cincuenta y jefes de diez.
No cometáis injusticia en los juicios, ni en las medidas de longitud, de peso o de capacidad:
No haréis en juicio acepción de personas, escucharéis al pequeño lo mismo que al grande, no tendréis miedo al hombre, pues la sentencia es de Di-s. El asunto que os resulte demasiado difícil, me lo remitiréis a mí, y yo lo oiré.'
porque Adonai vuestro Di-s es el Di-s de los dioses y el Señor de los señores, el Di-s grande, poderoso y temible, que no hace acepción de personas ni admite soborno;
No torcerás el derecho, no harás acepción de personas, no aceptarás soborno, porque el soborno cierra los ojos de los sabios y corrompe las palabras de los justos.
Maldito quien tuerza el derecho del forastero, el huérfano o la viuda. - Y todo el pueblo dirá: Amén.