Levantóse, pues, Abraham de madrugada, aparejó su asno y tomó consigo a dos mozos y a su hijo Isaac. Partió la leña del holocausto y se puso en marcha hacia el lugar que le había dicho Di-s.
Génesis 22:4 - La Torah Al tercer día levantó Abraham los ojos y vio el lugar desde lejos. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Al tercer día alzó Abraham sus ojos, y vio el lugar de lejos. Biblia Nueva Traducción Viviente Al tercer día de viaje, Abraham levantó la vista y vio el lugar a la distancia. Biblia Católica (Latinoamericana) Al tercer día levantó los ojos y divisó desde lejos el lugar. La Biblia Textual 3a Edicion Al tercer día Abraham alzó sus ojos, y divisó el lugar desde lejos. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Al tercer día alzó Abrahán los ojos y divisó a lo lejos el lugar. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Al tercer día alzó Abraham sus ojos, y vio el lugar de lejos. |
Levantóse, pues, Abraham de madrugada, aparejó su asno y tomó consigo a dos mozos y a su hijo Isaac. Partió la leña del holocausto y se puso en marcha hacia el lugar que le había dicho Di-s.
Entonces dijo Abraham a sus mozos: 'Quedaos aquí con el asno. Yo y el muchacho iremos hasta allí, haremos adoración y volveremos donde vosotros.'
Moisés hizo partir a los israelitas del mar de Suf y se dirigieron hacia el desierto de Sur: caminaron tres días por el desierto sin encontrar agua.
y estén preparados para el tercer día; porque al día tercero descenderá Adonai a la vista de todo el pueblo sobre el monte Sinaí.
Y dijo al pueblo: 'Estad preparados para el tercer día, y absteneos de mujer.'
Ellos dijeron: 'El Di-s de los hebreos se nos ha aparecido; permite, pues, que vayamos camino de tres días al desierto para ofrecer sacrificios a Adonai, nuestro Di-s, no sea que nos castigue con peste o espada.'
Partieron del monte de Adonai para hacer tres jornadas. El arca de la alianza de Adonai iba delante de ellos los tres días de camino, buscándoles donde hacer alto.
Se purificará con aquellas aguas los días tercero y séptimo, y quedará puro. Pero si no se ha purificado los días tercero y séptimo, no quedará puro.
El hombre puro rociará al impuro los días tercero y séptimo: el séptimo día le habrá limpiado de su pecado. Lavará el impuro sus vestidos, se lavará con agua, y será puro por la tarde.
Y vosotros, todos los que hayáis matado a alguno y todos los que hayáis tocado a algún muerto, acampad fuera del campamento siete días. Purificaos vosotros y vuestros cautivos, el día tercero y el día séptimo.