Entonces Faraón dio a todo su pueblo esta orden: 'Todo niño que nazca lo echaréis al Río; pero a las niñas las dejaréis con vida.'
Éxodo 4:9 - La Torah Y si no creen tampoco por estas dos señales y no escuchan tu voz, tomarás agua del Río y la derramarás en el suelo; y el agua que saques del Río se convertirá en sangre sobre el suelo.' Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y si aún no creyeren a estas dos señales, ni oyeren tu voz, tomarás de las aguas del río y las derramarás en tierra; y se cambiarán aquellas aguas que tomarás del río y se harán sangre en la tierra. Biblia Nueva Traducción Viviente Y si no te creen ni te escuchan aun después de estas dos señales, entonces recoge un poco de agua del río Nilo y derrámala sobre el suelo seco. En cuanto lo hagas, el agua del Nilo se convertirá en sangre sobre el suelo. Biblia Católica (Latinoamericana) Y si no creen todavía con los dos prodigios y no te hacen caso, toma agua del río y derrámala; en cuanto toque el suelo, el agua del río se convertirá en sangre. La Biblia Textual 3a Edicion Y si tampoco creen a estas dos señales, ni obedecen tu advertencia, tomarás entonces de las aguas del Nilo y las derramarás sobre lo seco, y las aguas que saques del Nilo se convertirán en sangre sobre el suelo seco. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Y si aún no te creen por estas señales ni oyen tu voz, sacarás agua del río y la derramarás sobre la tierra seca, y el agua que hayas sacado del río se volverá sangre en la tierra seca'. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y si aún no creyeren a estas dos señales, ni oyeren tu voz, tomarás de las aguas del río, y las derramarás sobre la tierra seca; y las aguas que tomarás del río se convertirán en sangre sobre la tierra seca. |
Entonces Faraón dio a todo su pueblo esta orden: 'Todo niño que nazca lo echaréis al Río; pero a las niñas las dejaréis con vida.'
'Así pues, si no te creen ni escuchan la voz por la primera señal, creerán por la segunda.
Así dice Adonai: En esto conocerás que yo soy Adonai: Mira que voy a golpear con el cayado que tengo en la mano las aguas del Río, y se convertirán en sangre.