Todo el monte Sinaí humeaba, porque Adonai había descendido sobre él en el fuego. Subía el humo como de un horno, y todo el monte retemblaba con violencia.
Éxodo 34:5 - La Torah Descendió Adonai en forma de nube y se puso allí junto a él. Moisés invocó el nombre de Adonai. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y Jehová descendió en la nube, y estuvo allí con él, proclamando el nombre de Jehová. Biblia Nueva Traducción Viviente Después, el Señor descendió en una nube y se quedó allí con Moisés; y proclamó su propio nombre, Yahveh. Biblia Católica (Latinoamericana) Yavé bajó en una nube y se quedó allí junto a él.
Moisés entonces invocó el Nombre de Yavé, La Biblia Textual 3a Edicion Y YHVH descendió en la nube, y estuvo allí con él, e invocó el nombre de YHVH. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Yahveh descendió en la nube y estuvo allí con él; y Moisés invocó el nombre de Yahveh. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y Jehová descendió en la nube, y estuvo allí con él, proclamando el nombre de Jehová. |
Todo el monte Sinaí humeaba, porque Adonai había descendido sobre él en el fuego. Subía el humo como de un horno, y todo el monte retemblaba con violencia.
Dijo Adonai a Moisés: 'Mira: Voy a presentarme a ti en una densa nube para que el pueblo me oiga hablar contigo, y así te dé crédito para siempre.' Y Moisés refirió a Adonai las palabras del pueblo.
Pórtate bien en su presencia y escucha su voz; no le seas rebelde, que no perdonará vuestras transgresiones, pues en él está mi Nombre.
El le contestó: 'Yo haré pasar ante tu vista toda mi bondad y pronunciaré delante de ti el nombre de Adonai; pues hago gracia a quien hago gracia y tengo misericordia con quien tengo misericordia.'
Y una vez entrado Moisés en la tienda, bajaba la columna de nube y se detenía a la puerta de la Tienda, mientras Adonai hablaba con Moisés.
Yo bajaré a hablar contigo; tomaré parte del espíritu que hay en ti y lo pondré en ellos, para que lleven contigo la carga del pueblo y no la tengas que llevar tú solo.
Bajó Adonai en la Nube y le habló. Luego tomó algo del espíritu que había en él y se lo dio a los setenta ancianos. Y en cuanto reposó sobre ellos el espíritu, se pusieron a profetizar, pero ya no volvieron a hacerlo más.
Bajó Adonai en la columna de Nube y se quedó a la puerta de la Tienda. Llamó a Aarón y a María y se adelantaron los dos.