La Biblia Online

Anuncios


Toda la Biblia A.T. N.T.




Deuteronomio 3:6 - La Torah

Las consagramos al anatema, como habíamos hecho con Sijón, rey de Jesbón: anatema a toda ciudad: hombres, mujeres y niños;

Ver Capítulo
Mostrar Biblia Interlineal

Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Y las destruimos, como hicimos a Sehón rey de Hesbón, matando en toda ciudad a hombres, mujeres y niños.

Ver Capítulo

Biblia Nueva Traducción Viviente

Destruimos por completo el reino de Basán, de la misma manera que habíamos destruido a Sehón, rey de Hesbón. En cada ciudad conquistada, aniquilamos a toda la gente, tanto hombres como mujeres y niños.

Ver Capítulo

Biblia Católica (Latinoamericana)

Los consagramos en anatema, exterminando a aquella gente, como lo habíamos hecho con Sijón, rey de Jesbón: acabamos con todas las ciudades, hombres, mujeres y niños.

Ver Capítulo

La Biblia Textual 3a Edicion

Y las dedicamos al exterminio, tal como hicimos con Sehón, rey de Hesbón, exterminando en toda ciudad a hombres, mujeres y niños,

Ver Capítulo

Biblia Serafín de Ausejo 1975

las dimos al anatema, como hicimos con Sijón, rey de Jesbón. Consagramos al anatema ciudades enteras, con hombres, mujeres y niños,

Ver Capítulo

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Y las destruimos, como hicimos a Sehón, rey de Hesbón, destruyendo en toda ciudad a hombres, mujeres y niños.

Ver Capítulo
Otras versiones



Deuteronomio 3:6
12 Referencias Cruzadas  

Entonces Israel formuló este voto a Adonai: 'Si entregas a ese pueblo en mi mano, consagraré al anatema sus ciudades.'


Después de batir a Sijón, rey de los amorreos, que moraba en Jesbón, y a Og, rey de Basán, que moraba en Astarot y en Edreí,


Levantaos, partid y pasad el torrente Arnón. Mira, yo pongo en tus manos a Sijón, el amorreo, rey de Jesbón, y todo su país. Comienza la conquista; provócale al combate.


Nos apoderamos entonces de todas sus ciudades y consagramos al anatema toda ciudad: hombres, mujeres y niños, sin dejar superviviente.


Luego llegasteis a este lugar. Sijón, rey de Jesbón, y Og, rey de Basán, salieron a nuestro encuentro para hacernos la guerra, pero los derrotamos.


Adonai me dijo: 'No le temas, porque yo le he entregado en tus manos con todo su pueblo y su país. Harás con él lo que hiciste son Sijón, el rey amorreo que habitaba en Jesbón.'


plazas fuertes todas ellas, con altas murallas, puertas y cerrojos; sin contar las ciudades de los perizitas, en gran número.