Pero elige de entre el pueblo hombres capaces, temerosos de Di-s, hombres fieles e incorruptibles, y ponlos al frente del pueblo como jefes de mil, jefes de ciento, jefes de cincuenta y jefes de diez.
Deuteronomio 16:18 - La Torah Establecerás jueces y escribas para tus tribus en cada una de las ciudades que Adonai te da; ellos juzgarán al pueblo con juicios justos. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Jueces y oficiales pondrás en todas tus ciudades que Jehová tu Dios te dará en tus tribus, los cuales juzgarán al pueblo con justo juicio. Biblia Nueva Traducción Viviente »Nombra jueces y funcionarios de cada una de las tribus en todas las ciudades que el Señor tu Dios te da. Ellos tendrán que juzgar al pueblo con justicia. Biblia Católica (Latinoamericana) Establecerás jueces y magistrados para tus tribus en cada una de las ciudades que Yavé te dé, para que juzguen al pueblo según la justicia. La Biblia Textual 3a Edicion En todas las ciudades que YHVH tu Dios te dé para tus tribus, pondrás jueces y oficiales, y juzgarán al pueblo con juicio recto. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Constituirás jueces y escribas para tus tribus en todas las ciudades que Yahveh, tu Dios, te ha de dar, y ellos juzgarán al pueblo según justicia. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Jueces y oficiales te pondrás en todas tus puertas que Jehová tu Dios te dará en tus tribus, los cuales juzgarán al pueblo con justo juicio. |
Pero elige de entre el pueblo hombres capaces, temerosos de Di-s, hombres fieles e incorruptibles, y ponlos al frente del pueblo como jefes de mil, jefes de ciento, jefes de cincuenta y jefes de diez.
Si unos hombres, en el curso de una riña, dan un golpe a una mujer encinta, y provocan el parto sin más daño, el culpable será multado conforme a lo que imponga el marido de la mujer y mediante arbitrio.
su amo le llevará ante Di-s y, arrimándolo a la puerta o a la jamba, su amo le horadará la oreja con una lezna; y quedará a su servicio para siempre.
sino que cada cual ofrecerá el don de su mano, según la bendición que Adonai tu Di-s te haya otorgado.
No torcerás el derecho, no harás acepción de personas, no aceptarás soborno, porque el soborno cierra los ojos de los sabios y corrompe las palabras de los justos.
Si alguno procede insolentemente, no escuchando ni al sacerdote que se encuentra allí al servicio de Adonai tu Di-s, ni al juez, ese hombre morirá. Harás desaparecer el mal de Israel.
y acudirás a los sacerdotes levitas y al juez que entonces esté en funciones. Ellos harán una investigación y te indicarán el fallo de la causa.
tus ancianos y tus escribas irán a medir la distancia entre la víctima y las ciudades de alrededor.
Cuando hay pleito entre dos hombres, se presentarán a juicio para que se pronuncie entre ellos: se dará la razón a quien la tenga y se condenará al culpable.