Edy Leal nos cuenta este Impactante Testimonio, de cómo era su vida antes de conocer a Cristo, las situaciones que lo llevaron a tomar ese camino y de cómo en prisión Dios tocó su vida a través de una Biblia y ahora se dedica a predicar el evangelio.
Tuvo una infancia feliz, creció en una familia decente. Su ambición por el dinero fue lo que lo llevó a tomar un camino equivocado. A la edad de 18 años empezó a conocer los vicios como la marihuana y la cocaína.