El pastor Pablo Columna cuenta el testimonio de su vida, de como estuvo involucrado en el narcotráfico y el modo en que el Señor lo sacó de ese mundo y transformó su vida.
Desde su niñez creció con la figura de un padre delincuente que estaba siendo perseguido por la justicia, creció en un hogar carente de amor, motivo por el cual desde los trece años ya Pablo se encontraba en las calles buscando llenar el vacío que había dentro de sí.
Se involucró con un grupo de jóvenes que al igual que él se encontraban en una situación de abandono por parte de sus padres. Comenzó a consumir la marihuana y a tener amistad con personas crueles, asesinos y drogadictos, los cuales lo enseñaron a armar las pistolas y a disparar.
Comenzó a experimentar la verdadera delincuencia y cuando su padre quiso detenerlo no pudo hacerlo, pues todo lo que él había sembrado en su hijo estaba dando fruto y nada podía hacer para acabar con esa situación.
Pablo pasó por muchas situaciones difíciles y su vida estuvo en peligro de muerte, pero de una manera poderosa el Señor lo libró y ahora es un pastor que le sirve al Señor a tiempo y fuera de tiempo.
El testimonio de Pablo es un gran ejemplo para muchos jóvenes que hoy en día se encuentran atravesando esta misma situación, y además le da un gran consejo a los padres que han abandonado a sus hijos a las calles y que los han arrastrado a la delincuencia.