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prosélito Que es, Concepto y Definicion


prosélito - Diccionario Español

(Del lat. tardío proselytus, y este del gr. prosµlito*s).

1. m. Persona incorporada a una religión.

2. m. Partidario que se gana para una facción, parcialidad o doctrina.

Prosélito - Diccionario Perspicacia

Converso, alguien que se ha convertido al judaísmo y, si es varón, se ha circuncidado. (Mateo 23:15) «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho, le hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros». nota.) La palabra griega pro·se·ly·tos se usa tanto en la Septuaginta como en las Escrituras Griegas Cristianas.

Por más de diecinueve siglos, Jehová trató con un pueblo especial que había escogido: la familia de Abrahán y su descendencia, principalmente la nación de Israel. Sin embargo, si alguien que no fuese hebreo o israelita deseaba servir a Jehová de acuerdo con los requisitos de la adoración verdadera, podía hacerlo, si bien tenía que convertirse a la religión verdadera, es decir, hacerse prosélito. La ley mosaica hizo provisiones específicas para una persona que no fuese israelita de origen pero que morase en Israel. Tal “residente forastero” podía llegar a ser un verdadero adorador de Jehová, circuncidándose, si era varón, en reconocimiento de que aceptaba la adoración verdadera. (Éxodo 12:48, 49). El prosélito tenía la responsabilidad de obedecer toda la Ley, y los judíos naturales debían tratarlo como un hermano. (Levítico 19:33, 34); (Levítico 24:22) «Un mismo estatuto tendréis para el extranjero, como para el natural; porque yo soy Jehová vuestro Dios». (Gálatas 5:3) «Y otra vez testifico a todo hombre que se circuncida, que está obligado a guardar toda la ley». véase RESIDENTE FORASTERO.) Aunque la palabra hebrea guer, que se traduce “residente forastero” (traducida generalmente por ‘extranjero’ en Val, 1960), no siempre se refiere a un converso a la religión (Génesis 15:13) «Entonces Jehová dijo a Abram: Ten por cierto que tu descendencia morará en tierra ajena, y será esclava allí, y será oprimida cuatrocientos años». (Éxodo 2:22) «Y ella le dio a luz un hijo; y él le puso por nombre Gersón, porque dijo: Forastero soy en tierra ajena». (Jeremías 14:8) «Oh esperanza de Israel, Guardador suyo en el tiempo de la aflicción, ¿por qué te has hecho como forastero en la tierra, y como caminante que se retira para pasar la noche?». en las más de 70 ocasiones en que los traductores de la Septuaginta creyeron que sí se refería, la tradujeron por el vocablo griego pro·se·ly·tos.

Durante toda la historia de Israel hubo gentiles que se hicieron prosélitos judíos, diciendo implícitamente de los judíos lo que Rut la moabita le dijo a Noemí: “Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios”. (Rut 1:16) «Respondió Rut: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios». (Josué 6:25) «Mas Josué salvó la vida a Rahab la ramera, y a la casa de su padre, y a todo lo que ella tenía; y habitó ella entre los israelitas hasta hoy, por cuanto escondió a los mensajeros que Josué había enviado a reconocer a Jericó». (Mateo 1:5) «Salmón engendró de Rahab a Booz, Booz engendró de Rut a Obed, y Obed a Isaí». La oración de Salomón en la inauguración del templo refleja la actitud abierta y generosa de Dios para con aquellas personas de otras muchas naciones que quisieran servirle como prosélitos. (1 Reyes 8:41-43). Entre los no judíos mencionados por nombre y que se hicieron prosélitos estuvieron: Doeg el edomita (1 Samuel 21:7) «Y estaba allí aquel día detenido delante de Jehová uno de los siervos de Saúl, cuyo nombre era Doeg, edomita, el principal de los pastores de Saúl». Urías el hitita (2 Samuel 11:3, 11), y Ébed-mélec el etíope (Jeremías 38:7-13). En el tiempo de Mardoqueo, cuando los judíos recibieron permiso para ponerse de pie y defenderse, “muchos individuos de los pueblos del país se declaraban judíos”. (Ester 8:17) «Y en cada provincia y en cada ciudad donde llegó el mandamiento del rey, los judíos tuvieron alegría y gozo, banquete y día de placer. Y muchos de entre los pueblos de la tierra se hacían judíos, porque el temor de los judíos había caído sobre ellos». La Septuaginta dice: “Y muchos de los gentiles se circuncidaron, y se hicieron judíos”.

Activos en hacer prosélitos. Como resultado del exilio en Babilonia, el judaísmo se difundió extensamente. Los judíos de la Diáspora entraron en contacto con paganos de muchas naciones. El que se fundaran sinagogas y se dispusiera de las Escrituras Hebreas en lengua griega facilitó el que personas de todo el mundo romano conocieran la religión judía. Escritores antiguos, como Horacio y Séneca, testificaron que un gran número de personas de diversos países se unieron a los judíos y así se hicieron prosélitos. Josefo informó que los judíos que vivían en Antioquía de Siria “convirtieron a muchos griegos a su religión, y éstos fueron en adelante miembros de su comunidad”. (La Guerra de los Judíos, libro VII, cap. III, sec. 3.) La obra The Interpreter’s Dictionary of the Bible dice que “los judíos de Roma mostraban un espíritu de proselitismo tan intenso, que se les acusaba de intentar infestar a los romanos con su culto, de modo que en el año 139 a.C. el gobierno expulsó de la ciudad a los principales propagandistas” (edición de G. A. Buttrick, 1962, vol. 3, pág. 925). Por supuesto, puede que esta acusación haya sido infundada o exagerada, impulsada quizás por la política o por algún prejuicio racial o religioso. Sin embargo, Jesús mismo dijo que los escribas y fariseos hipócritas “atraviesan mar y tierra seca para hacer un solo prosélito, y cuando este llega a serlo, lo hacen merecedor del Gehena dos veces más que ustedes”. (Mateo 23:15) «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho, le hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros».

Prosélitos a la fuerza. No todos los prosélitos judíos se convirtieron por medios pacíficos. El historiador Josefo informó que cuando Juan Hircano I conquistó a los idumeos, cerca del año 125 a. E.C., dijo al pueblo que si deseaban permanecer en su país, tenían que someterse a la circuncisión, y de esta manera los obligó a hacerse prosélitos. (Antigüedades Judías, libro XIII, cap. IX, sec. 1.) Aristóbulo, el hijo de Juan Hircano, hizo lo mismo con los itureos (libro XIII, cap. XI, sec. 3). Más tarde, judíos al mando de Alejandro Janeo destruyeron Pela (Pella) porque sus habitantes rehusaron hacerse prosélitos (libro XIII, cap. XV, sec. 4). Sin duda lo que les movía a hacer prosélitos eran razones políticas, más bien que el celo misionero.

Prosélitos que se hicieron cristianos. El registro de las Escrituras Griegas Cristianas indica que algunos prosélitos judíos circuncisos adoraban a Jehová con sinceridad. La muchedumbre de muchos países que oyó a Pedro en el día del Pentecostés del año 33 E.C. y se hizo cristiana estaba compuesta ‘tanto de judíos como de prosélitos’ (Hechos 2:10) «en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de Africa más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos». pues prosélitos de otros países habían viajado a Jerusalén en obediencia a la ley de Jehová. El eunuco etíope a quien Felipe bautizó también había ido a Jerusalén a adorar, y leía la Palabra de Dios mientras viajaba de regreso a su casa. (Hechos 8:27-38). La palabra eunuco debe tener aquí el significado de “oficial de la corte”, porque si estuviera castrado, no podría haberse hecho prosélito. (Deuteronomio 23:1) «No entrará en la congregación de Jehová el que tenga magullados los testículos, o amputado su miembro viril». véase ETIOPÍA, ETÍOPE.) En los primeros tiempos de la congregación cristiana, se designó a “Nicolás, prosélito de Antioquía”, para que se encargara de tareas especiales relacionadas con la distribución de alimento, pues era un varón ‘lleno de espíritu y sabiduría’. (Hechos 6:2-6).

Las buenas nuevas se esparcen entre los gentiles. Hasta el año 36 E.C., el mensaje cristiano únicamente se había llevado a los judíos, a los gentiles que eran prosélitos judíos circuncisos y a los samaritanos. Aunque se dice que el italiano Cornelio era un “hombre devoto y que temía a Dios”, que “hacía muchas dádivas de misericordia al pueblo y hacía ruego a Dios continuamente”, no era prosélito judío, sino gentil incircunciso. (Hechos 10:1, 2); compárese con (Lucas 7:2-10). Cuando se abrió la puerta a los gentiles, la obra misional cristiana se expandió. No obstante, en muchas ocasiones Pablo predicaba primero a los judíos y a los prosélitos de las ciudades a las que viajaba, pues amaba mucho a sus hermanos judíos y tenía el deseo de que se pudieran salvar. (Romanos 9:3) «Porque deseara yo mismo ser anatema, separado de Cristo, por amor a mis hermanos, los que son mis parientes según la carne». (Romanos 10:1). Por otra parte, era lógico dirigirse en primer lugar a los judíos y prosélitos, pues conocían a Jehová y sus leyes y esperaban al Mesías. Sus antecedentes les permitían, si tenían buen corazón, reconocer a Jesucristo como el cumplimiento de sus esperanzas y formar un núcleo firme para una congregación que podría enseñar a los gentiles, quienes no sabían nada acerca de Jehová y su Palabra.

Prosélito - Diccionario Alfonso Lockward

Se llamaba así a un gentil convertido al judaísmo. El sacerdote-gobernante Juan Hircano, cuando conquistó a los idumeos, los obligó a adoptar el judaísmo. Los idumeos, como Herodes, eran, por tanto, p. En los tiempos del NT los fariseos hacían grandes esfuerzos por convertir a gentiles (“... recorréis mar y tierra para hacer un p.”) (Hechos 18:7) «Y saliendo de allí, se fue a la casa de uno llamado Justo, temeroso de Dios, la cual estaba junto a la sinagoga».

Prosélito - Diccionario Bíblico Sencillo

ver, NOÉ vet, (gr.: «que ha venido a unirse»). Persona de origen pagano, pero convertida al judaísmo. Los fariseos recorrían mar y tierra para hacer un prosélito (Mateo 23:15) «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho, le hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros». El poeta latino Horacio considera el proselitismo como una característica del judaísmo . Había prosélitos en Jerusalén en el día de Pentecostés (Hechos 2:10) «en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de Africa más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos».

Nicolás, uno de los siete diáconos de la iglesia apostólica, era prosélito de Antioquía (Hechos 6:5) «Agradó la propuesta a toda la multitud; y eligieron a Esteban, varón lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas, y a Nicolás prosélito de Antioquía». ciudad en la que había numerosos adeptos al judaísmo (Hechos 8:27) «Entonces él se levantó y fue. Y sucedió que un etíope, eunuco, funcionario de Candace reina de los etíopes, el cual estaba sobre todos sus tesoros, y había venido a Jerusalén para adorar». La familia real de Adiabena, al este del Éufrates, adoptó la religión judía . En Antioquía de Pisidia, un gran número de prosélitos siguió a Pablo y a Bernabé (Hechos 13:43) «Y despedida la congregación, muchos de los judíos y de los prosélitos piadosos siguieron a Pablo y a Bernabé, quienes hablándoles, les persuadían a que perseverasen en la gracia de Dios». En el rabinismo se distinguían dos categorías de prosélitos: (a) Los prosélitos de la justicia: se adherían a la circuncisión, al bautismo, ofrecían sacrificios, y practicaban el judaísmo integral. (b) Los prosélitos de la puerta, menos avanzados, seguían los «siete preceptos de Noé» (véase NOÉ), pero no se sometían ni a la circuncisión ni al conjunto de las ordenanzas judías.

Nótese también que el NT emplea las expresiones «prosélito» y «temeroso de Dios» (Hechos 10:2) «piadoso y temeroso de Dios con toda su casa, y que hacía muchas limosnas al pueblo, y oraba a Dios siempre». (Hechos 13:43) «Y despedida la congregación, muchos de los judíos y de los prosélitos piadosos siguieron a Pablo y a Bernabé, quienes hablándoles, les persuadían a que perseverasen en la gracia de Dios». (Hechos 16:14) «Entonces una mujer llamada Lidia, vendedora de púrpura, de la ciudad de Tiatira, que adoraba a Dios, estaba oyendo; y el Señor abrió el corazón de ella para que estuviese atenta a lo que Pablo decía». (Hechos 18:7) «Y saliendo de allí, se fue a la casa de uno llamado Justo, temeroso de Dios, la cual estaba junto a la sinagoga». Los prosélitos, así, eran gentiles que habían dado su adhesión al judaísmo, en tanto que los «temerosos de Dios» eran los que, sin haber llegado a dar este paso, frecuentaban fielmente la sinagoga.

Prosélito - Diccionario Mundo Hispano

La palabra gr. proselutos (del verbo proserkomai, venir a) es la traducción corriente que hace la LXX de la palabra hebreo ger, que significa residente extranjero. Se traduce normalmente como forastero, como en el forastero que está dentro de tus puertas (Deuteronomio 5:14) «mas el séptimo día es reposo a Jehová tu Dios; ninguna obra harás tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni ningún animal tuyo, ni el extranjero que está dentro de tus puertas, para que descanse tu siervo y tu sierva como tú». Antes de la época del NT la palabra había llegado a ser utilizada para designar a un grupo más limitado en el sentido religioso, y a un grupo más amplio en el sentido geográfico. En el NT y en los escritos de Filón y Josefo, la palabra designa a una persona de origen gentil que había aceptado la religión judía, ya fuera que viviera en Palestina o en otro lugar.

La palabra se utiliza sólo cuatro veces en el NT:

( 1 ) En el discurso de denuncia de Jesús (Mateo 23:1-39);

( 2 ) en la lista de lugares y pueblos representados en Jerusalén en el día de Pentecostés (Hechos 2:10) «en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de Africa más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos».

( 3 ) en la selección de los primeros diáconos (Hechos 6:1-6);

( 4 ) después del gran sermón de Pablo en la sinagoga de Antioquía de Pisidia (Hechos 13:14-41).

Ha habido mucho debate entre los estudiosos sobre si todos los prosélitos eran judíos ya iniciados o si el término incluía también a los gentiles que, aunque creían en Dios, no habían aceptado los ritos de iniciación, pero participaban en la adoración en la sinagoga en diversos grados de comunión. Es probable que los judíos del primer siglo no hicieran uso del término en forma muy fija o rígida, y que entre ellos mismos existieran diferencias de significado. El judaísmo hasta la época de Jesús no era una religión racial y nacional tan restringida como a veces se la hace parecer. Había, evidentemente, muchos gentiles en la sinagoga de Antioquía de Pisidia (Lucas 7:1-10).

En el AT, entre los que adoraban al verdadero Dios sin ser israelitas, encontramos a Melquisedec, Job, Rut, Rajab, Naamán, Urías el heteo, los ninivitas luego de la predicación de Jonás y los convertidos en la época de Ester (Mateo 2:1) «Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos». Están en la misma categoría.

Los siguientes pasajes son sólo algunos de los que en el AT indican una actitud evangelizadora hacia los gentiles: (Salmos 15); (Zacarías 8:20-23).

Prosélito - Diccionario de Jerusalén

literalmente «el que se acerca», se llama en el NT y fuera de él al pagano convertido al judaísmo por la propaganda judía, el cual por la circuncisión pasaba a ser judío (Mateo 23:15) «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho, le hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros». (Hechos 2:10) «en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de Africa más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos». (Hechos 6:5) «Agradó la propuesta a toda la multitud; y eligieron a Esteban, varón lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas, y a Nicolás prosélito de Antioquía». (Hechos 13:43) «Y despedida la congregación, muchos de los judíos y de los prosélitos piadosos siguieron a Pablo y a Bernabé, quienes hablándoles, les persuadían a que perseverasen en la gracia de Dios». En la literatura rabínica tardía se distingue entre los p. de la justicia, que por la circuncisión y observancia de la ley podían ser considerados como verdaderos judíos, y los p. de la puerta, que vivían entre los judíos como paganos.

Prosélito - Douglas Tenney

La palabra gr. proselutos (del verbo proserkomai, venir a) es la traducción corriente que hace la LXX de la palabra hebreo ger, que significa residente extranjero. Se traduce normalmente como forastero, como en el forastero que está dentro de tus puertas (Éxodo 20:13) «No matarás», (Deuteronomio 5:14) «mas el séptimo día es reposo a Jehová tu Dios; ninguna obra harás tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni ningún animal tuyo, ni el extranjero que está dentro de tus puertas, para que descanse tu siervo y tu sierva como tú». Antes de la época del NT la palabra había llegado a ser utilizada para designar a un grupo más limitado en el sentido religioso, y a un grupo más amplio en el sentido geográfico. En el NT y en los escritos de Filón y Josefo, la palabra designa a una persona de origen gentil que había aceptado la religión judía, ya fuera que viviera en Palestina o en otro lugar.

La palabra se utiliza sólo cuatro veces en el NT: ( 1 ) En el discurso de denuncia de Jesús (Mateo 23:1-39); ( 2 ) en la lista de lugares y pueblos representados en Jerusalén en el día de Pentecostés (Hechos 2:10) «en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de Africa más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos»; ( 3 ) en la selección de los primeros diáconos (Hechos 6:1-6); ( 4 ) después del gran sermón de Pablo en la sinagoga de Antioquía de Pisidia (Hechos 13:14-41). Ha habido mucho debate entre los estudiosos sobre si todos los prosélitos eran judíos ya iniciados o si el término incluía también a los gentiles que, aunque creían en Dios, no habían aceptado los ritos de iniciación, pero participaban en la adoración en la sinagoga en diversos grados de comunión. Es probable que los judíos del primer siglo no hicieran uso del término en forma muy fija o rígida, y que entre ellos mismos existieran diferencias de significado. El judaísmo hasta la época de Jesús no era una religión racial y nacional tan restringida como a veces se la hace parecer. Había, evidentemente, muchos gentiles en la sinagoga de Antioquía de Pisidia (Hechos 3:16) «Y por la fe en su nombre, a éste, que vosotros veis y conocéis, le ha confirmado su nombre; y la fe que es por él ha dado a éste esta completa sanidad en presencia de todos vosotros». (Hechos 13:26) «Varones hermanos, hijos del linaje de Abraham, y los que entre vosotros teméis a Dios, a vosotros es enviada la palabra de esta salvación», (Hechos 13:43) «Y despedida la congregación, muchos de los judíos y de los prosélitos piadosos siguieron a Pablo y a Bernabé, quienes hablándoles, les persuadían a que perseverasen en la gracia de Dios». (Hechos 13:50) «Pero los judíos instigaron a mujeres piadosas y distinguidas, y a los principales de la ciudad, y levantaron persecución contra Pablo y Bernabé, y los expulsaron de sus límites»; comparar (Hechos 10:2) «piadoso y temeroso de Dios con toda su casa, y que hacía muchas limosnas al pueblo, y oraba a Dios siempre». (Hechos 10:7) «Ido el ángel que hablaba con Cornelio, éste llamó a dos de sus criados, y a un devoto soldado de los que le asistían». (Hechos 16:14) «Entonces una mujer llamada Lidia, vendedora de púrpura, de la ciudad de Tiatira, que adoraba a Dios, estaba oyendo; y el Señor abrió el corazón de ella para que estuviese atenta a lo que Pablo decía». (Hechos 18:7) «Y saliendo de allí, se fue a la casa de uno llamado Justo, temeroso de Dios, la cual estaba junto a la sinagoga». (Mateo 8:5-13), (Lucas 7:1-10).

En el AT, entre los que adoraban al verdadero Dios sin ser israelitas, encontramos a Melquisedec, Job, Rut, Rajab, Naamán, Urías el heteo, los ninivitas luego de la predicación de Jonás y los convertidos en la época de Ester (Ester 8:17) «Y en cada provincia y en cada ciudad donde llegó el mandamiento del rey, los judíos tuvieron alegría y gozo, banquete y día de placer. Y muchos de entre los pueblos de la tierra se hacían judíos, porque el temor de los judíos había caído sobre ellos». Los magos (Mateo 2:1) «Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos». Están en la misma categoría.

Los siguientes pasajes son sólo algunos de los que en el AT indican una actitud evangelizadora hacia los gentiles: ; (Isaías 2:2-4), (Isaías 44:5) «Este dirá: Yo soy de Jehová; el otro se llamará del nombre de Jacob, y otro escribirá con su mano: A Jehová, y se apellidará con el nombre de Israel». (Jeremías 3:17) «En aquel tiempo llamarán a Jerusalén: Trono de Jehová, y todas las naciones vendrán a ella en el nombre de Jehová en Jerusalén; ni andarán más tras la dureza de su malvado corazón». (Jeremías 4:2) «y jurares: Vive Jehová, en verdad, en juicio y en justicia, entonces las naciones serán benditas en él, y en él se gloriarán». (Jeremías 12:16) «Y si cuidadosamente aprendieren los caminos de mi pueblo, para jurar en mi nombre, diciendo: Vive Jehová, así como enseñaron a mi pueblo a jurar por Baal, ellos serán prosperados en medio de mi pueblo».

Proselito - Hispano-Americano de la Mision

(Del lat. proselytus y del gr. proselutos, extranjero, recién convertido a una religión). En la LXX se usa el término para identificar a un residente extranjero dentro de las fronteras de Israel, que era tolerado como tal y carecía de derechos civiles.

Con el tiempo, se aplicó a los extranjeros que se convertían en adoradores de Jehová y adoptaban el ceremonial religioso judío. En gen. en la Biblia, el vocablo aparece con sentido favorable y una vez con sentido peyorativo. En el AT es un gentil convertido al judaísmo. En el NT la palabra aparece cuatro veces (dos en singular y dos en plural), y por inferencia en otros vv.. Es un gentil que ha adoptado el rango completo de las creencias y prácticas judías, incluyendo la circuncisión. En (Mateo 23:15) «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho, le hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros». tiene significado peyorativo.

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