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Números, libro de Que es, Concepto y Definicion


Números, libro de - Diccionario Perspicacia

Cuarto libro del Pentateuco. En español toma su nombre de los dos censos de los hijos de Israel que en él se mencionan. Registra los acontecimientos que ocurrieron en la región del monte Sinaí, en el desierto —durante el tiempo en que Israel anduvo errante— y en las llanuras de Moab. La narración abarca básicamente un período de treinta y ocho años y nueve meses: desde 1512 hasta 1473 a. E.C. (Números 1:1) «Habló Jehová a Moisés en el desierto de Sinaí, en el tabernáculo de reunión, en el día primero del mes segundo, en el segundo año de su salida de la tierra de Egipto, diciendo». (Deuteronomio 1:3, 4) Aunque los acontecimientos que se relatan en (Números 7:1-88) y (Números 9:1-15). habían ocurrido con anterioridad a los hechos narrados en el contexto inmediato, proveen importante información complementaria.

Escritor. El libro de Números se ha atribuido desde tiempos antiguos a Moisés, como lo confirma el propio contenido de la obra. No habla más que de la vida de Israel en Egipto y luego en el desierto. Al comentar cuándo se edificó Hebrón, el escritor tomó la ciudad egipcia de Zoan como punto de referencia. (Números 13:22) «Y subieron al Neguev y vinieron hasta Hebrón; y allí estaban Ahimán, Sesai y Talmai, hijos de Anac. Hebrón fue edificada siete años antes de Zoán en Egipto». Es lógico pensar que un hombre como Moisés supiese cuándo se edificó Zoan, ya que se le había instruido “en toda la sabiduría de los egipcios”. (Hechos 7:22) «Y fue enseñado Moisés en toda la sabiduría de los egipcios; y era poderoso en sus palabras y obras».

Ciertos mandatos registrados en el libro de Números son exclusivos para las circunstancias de una nación nómada. Entre estos se encuentran: los campamentos tribales prescritos (Números 1:52, 53), el orden de marcha (Números 2:9-31) y las señales de trompeta para reunir a la asamblea y levantar el campamento (Números 10:2-6). La fraseología de la ley sobre la cuarentena también refleja una vida nómada (Números 5:2-4). Otros mandamientos aplicarían cuando los israelitas residiesen en la Tierra Prometida. Por ejemplo: el uso de trompetas para hacer llamadas de guerra (Números 10:9) «Y cuando saliereis a la guerra en vuestra tierra contra el enemigo que os molestare, tocaréis alarma con las trompetas; y seréis recordados por Jehová vuestro Dios, y seréis salvos de vuestros enemigos», el apartar 48 ciudades para los levitas (Números 35:2-8), la acción que tenía que tomarse en contra de la idolatría y de los habitantes de Canaán (Números 33:50-56), la selección de seis ciudades de refugio, las instrucciones para tratar los casos de los que afirmasen ser homicidas involuntarios (Números 35:9-33) y las leyes sobre la herencia y el matrimonio de las mujeres que heredaban (Números 27:8-11) (Números 36:5-9).

Además, se atribuye directamente a Moisés el registro de los campamentos de los israelitas (Números 33:2) «Moisés escribió sus salidas conforme a sus jornadas por mandato de Jehová. Estas, pues, son sus jornadas con arreglo a sus salidas», y las palabras de conclusión del libro de Números también le señalan como el escritor del relato (Números 36:13) «Estos son los mandamientos y los estatutos que mandó Jehová por medio de Moisés a los hijos de Israel en los campos de Moab, junto al Jordán, frente a Jericó».

Autenticidad. La autenticidad del libro está probada fuera de toda duda. Algo sobresaliente es su franqueza, pues el registro no oculta ni la conducta incorrecta ni la derrota. (Números 11:1-5, 10, 32-35) (Números 14:2, 11, 45) Incluso se ponen de manifiesto las transgresiones de Moisés, de sus hermanos, Aarón y Míriam, y de sus sobrinos, Nadab y Abihú (Números 3:3, 4) (Números 12:1-15) (Números 20:2-13). En repetidas ocasiones los sucesos registrados en el libro vuelven a relatarse en los Salmos (Salmos 78:14-41) (Salmos 95:7-11) (Salmos 105:40, 41) (Salmos 106:13-33) (Salmos 135:10, 11); (Salmos 136:16-20). Por sus alusiones a acontecimientos importantes y a otros detalles registrados en el libro de Números, tanto Josué (Números 4:12) «Y tomarán todos los utensilios del servicio de que hacen uso en el santuario, y los pondrán en un paño azul, y los cubrirán con una cubierta de pieles de tejones, y los colocarán sobre unas parihuelas». (Números 14:2) «Y se quejaron contra Moisés y contra Aarón todos los hijos de Israel; y les dijo toda la multitud: ¡Ojalá muriéramos en la tierra de Egipto; o en este desierto ojalá muriéramos!». como Jeremías (2 Reyes 18:4) «El quitó los lugares altos, y quebró las imágenes, y cortó los símbolos de Asera, e hizo pedazos la serpiente de bronce que había hecho Moisés, porque hasta entonces le quemaban incienso los hijos de Israel; y la llamó Nehustán», Nehemías (Nehemías 9:19-22), David (Salmos 95:7-11), (Isaías 48:21) «No tuvieron sed cuando los llevó por los desiertos; les hizo brotar agua de la piedra; abrió la peña, y corrieron las aguas», Ezequiel (Ezequiel 20:13-24), (Oseas 9:10) «Como uvas en el desierto hallé a Israel; como la fruta temprana de la higuera en su principio vi a vuestros padres. Ellos acudieron a Baal-peor, se apartaron para vergüenza, y se hicieron abominables como aquello que amaron», (Amós 5:25) «¿Me ofrecisteis sacrificios y ofrendas en el desierto en cuarenta años, oh casa de Israel?», (Miqueas 6:5) «Pueblo mío, acuérdate ahora qué aconsejó Balac rey de Moab, y qué le respondió Balaam hijo de Beor, desde Sitim hasta Gilgal, para que conozcas las justicias de Jehová», el mártir cristiano Esteban (Hechos 7:36) «Este los sacó, habiendo hecho prodigios y señales en tierra de Egipto, y en el Mar Rojo, y en el desierto por cuarenta años», los apóstoles Pablo (1 Corintios 10:1-11) y Pedro (2 Pedro 2:15, 16), el discípulo Judas (versículo 11) y el hijo de Dios (Juan 3:14) «Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado». (Apocalipsis 2:14) «Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que tienes ahí a los que retienen la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación», mostraron que aceptaban este registro como parte de la palabra inspirada de Dios. Destaca también la profecía de Balaam concerniente a la estrella que saldría de Jacob, que tuvo su cumplimiento inicial cuando David subió al trono y posteriormente subyugó a los moabitas y a los edomitas. (Números 24:15-19) (2 Samuel 8:2, 13, 14)

Valor del libro. El libro de Números destaca con gran fuerza la importancia de la obediencia a Jehová, el respeto a Él y a sus siervos, la necesidad de tener fe y de guardarse de los hombres impíos (Números 13:25) «Y volvieron de reconocer la tierra al fin de cuarenta días». (Números 14:38) «Pero Josué hijo de Nun y Caleb hijo de Jefone quedaron con vida, de entre aquellos hombres que habían ido a reconocer la tierra». (Números 22:7, 8, 22) (Números 26:9, 10) (Hebreos 3:7) «Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: Si oyereis hoy su voz» (Hebreos 4:11) «Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia». (2 Pedro 2:12-16) (Judas 1:11) «¡Ay de ellos! porque han seguido el camino de Caín, y se lanzaron por lucro en el error de Balaam, y perecieron en la contradicción de Coré». (Apocalipsis 2:14) «Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que tienes ahí a los que retienen la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación», el no cometer la deslealtad de poner a Jehová a prueba (Números 21:5, 6) (1 Corintios 10:9) «Ni tentemos al Señor, como también algunos de ellos le tentaron, y perecieron por las serpientes». Y abstenerse de la murmuración (Números 14:2, 36, 37) (Números 16:1-3, 41) (Números 17:5, 10) (1 Corintios 10:10, 11) y de la inmoralidad sexual (Números 25:1-9) (Números 31:16) «He aquí, por consejo de Balaam ellas fueron causa de que los hijos de Israel prevaricasen contra Jehová en lo tocante a Baal-peor, por lo que hubo mortandad en la congregación de Jehová». (1 Corintios 10:6, 8). Los tratos de Jehová con Israel demuestran su gran poder, misericordia y bondad, así como su longanimidad al moderar su cólera, aunque no deja impune el castigo cuando se merece. (Números 14:17-20) Además, la posición y el ministerio de Moisés (Números 12:7) «No así a mi siervo Moisés, que es fiel en toda mi casa». (Hebreos 3:2-6), la provisión milagrosa de agua de la masa rocosa (Números 20:7-11) (1 Corintios 10:4) «y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo», el alzamiento de la serpiente de cobre (Números 21:8, 9) (Juan 3:14, 15) y el agua de limpieza (Números 19:2-22) (Hebreos 9:13, 14) proveyeron cuadros proféticos que se cumplieron en Cristo Jesús.

El relato proporciona información que aclara otros textos. Muestra sobre qué base pudo el rey Ezequías de Judá celebrar la Pascua el 14 de Ziv (Iyar) en vez del 14 de Nisán (Abib). (Números 9:10, 11) (2 Crónicas 30:15) «Entonces sacrificaron la pascua, a los catorce días del mes segundo; y los sacerdotes y los levitas llenos de vergüenza se santificaron, y trajeron los holocaustos a la casa de Jehová». La consideración completa del nazareato (Números 6:2-21) explica por qué Sansón y Samuel no tenían que cortarse el cabello (Jueces 13:4, 5) (1 Samuel 1:11) «E hizo voto, diciendo: Jehová de los ejércitos, si te dignares mirar a la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, sino que dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza». Ni Juan el Bautista beber bebidas alcohólicas. (Lucas 1:15) «porque será grande delante de Dios. No beberá vino ni sidra, y será lleno del Espíritu Santo, aun desde el vientre de su madre». Para ver más ejemplos, compárese (Números 2:18-23) con (Salmos 80:2) «Despierta tu poder delante de Efraín, de Benjamín y de Manasés, Y ven a salvarnos». (Números 15:38) «Habla a los hijos de Israel, y diles que se hagan franjas en los bordes de sus vestidos, por sus generaciones; y pongan en cada franja de los bordes un cordón de azul». Con (Mateo 23:5) «Antes, hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres. Pues ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos». (Números 17:8-10) con (Hebreos 9:4) «el cual tenía un incensario de oro y el arca del pacto cubierta de oro por todas partes, en la que estaba una urna de oro que contenía el maná, la vara de Aarón que reverdeció, y las tablas del pacto». (Números 18:26) «Así hablarás a los levitas, y les dirás: Cuando toméis de los hijos de Israel los diezmos que os he dado de ellos por vuestra heredad, vosotros presentaréis de ellos en ofrenda mecida a Jehová el diezmo de los diezmos». con (Hebreos 7:5-9) (Números 18:31) «Y lo comeréis en cualquier lugar, vosotros y vuestras familias; pues es vuestra remuneración por vuestro ministerio en el tabernáculo de reunión». con (1 Corintios 9:13, 14) y (Números 28:9, 10) con (Mateo 12:5) «¿O no habéis leído en la ley, cómo en el día de reposo los sacerdotes en el templo profanan el día de reposo, y son sin culpa?».

[Recuadro en la página 510]

PUNTOS SOBRESALIENTES DE NÚMEROS

Narración histórica que muestra lo vital que es obedecer a Jehová en todo tipo de circunstancias y respetar a sus representantes

Abarca los hechos ocurridos durante la mayor parte del tiempo que Israel estuvo en el desierto en camino a la Tierra Prometida

Se inscriben y organizan las tribus de Israel

Aproximadamente un año después del éxodo de Egipto, se inscribe a todos los varones israelitas de veinte años o más, a excepción de los levitas (Números 1:1-49).

A cada división de tres tribus se le asigna un lugar para acampar, así como una posición en el orden de marcha (Números 2:1-34)

Se separa a los levitas para servir a los sacerdotes; se inscribe a todos los levitas de más de un mes; Jehová los toma a cambio de los primogénitos de las otras tribus (Números 3:1-51).

Se toma la cuenta de los varones que descienden de Qohat, Guersón y Merarí, los tres hijos de Leví, que estén entre los treinta y los cincuenta años, y se les dan asignaciones de servicio (Números 4:1-49)

Se vuelve a inscribir a los israelitas poco antes de entrar en la Tierra Prometida (Números 26:1-65)

Los israelitas reciben disposiciones divinas sobre su adoración y los tratos entre ellos

Se exponen los requisitos para los nazareos (Números 6:1-21)

Se observa la Pascua; se dispone que todo el que esté inmundo o en un viaje distante pueda celebrarla un mes después del 14 de Nisán (Números 9:1-14)

Se dan diversas regulaciones respecto a los deberes y privilegios de los sacerdotes y levitas, entre los que se halla la preparación del agua de la limpieza y sus usos (Números 18:1) «Jehová dijo a Aarón: Tú y tus hijos, y la casa de tu padre contigo, llevaréis el pecado del santuario; y tú y tus hijos contigo llevaréis el pecado de vuestro sacerdocio». (Números 19:22) «Y todo lo que el inmundo tocare, será inmundo; y la persona que lo tocare será inmunda hasta la noche».

Se enumeran las ofrendas que han de presentarse cada día, cada sábado, al comienzo de cada mes, en las fiestas y durante el séptimo mes (Números 28:1) «Habló Jehová a Moisés, diciendo». (Números 29:40) «Y Moisés dijo a los hijos de Israel conforme a todo lo que Jehová le había mandado».

Se registran las prescripciones de Jehová respecto a los votos (Números 30:1-16)

Los culpables deben confesar y compensar a la parte afectada (Números 5:5-8)

Se establece un procedimiento para resolver los casos de supuesto adulterio de la esposa (Números 5:11-31)

Se proveen seis ciudades de refugio (Números 35:9-34)

Los israelitas manifiestan falta de aprecio por las provisiones de Jehová y desobedecen sus mandatos

El pueblo se queja del maná y muestra su anhelo por la carne; cuando Jehová les proporciona codornices, muchos actúan con gran avidez, por lo que se les castiga con la muerte (Números 11:4-34)

Creen el mal informe que dan los diez espías atemorizados y desean regresar a Egipto; Moisés tiene que interceder en su favor (Números 13:1) «Y Jehová habló a Moisés, diciendo». (Números 14:19) «Perdona ahora la iniquidad de este pueblo según la grandeza de tu misericordia, y como has perdonado a este pueblo desde Egipto hasta aquí».

Cuando se sentencia a esa generación rebelde a vagar y morir en el desierto, el pueblo intenta entrar en la Tierra Prometida, pero como no cuenta con la bendición de Jehová, sufre una derrota militar (Números 14:26-45).

No respetan a los representantes visibles de Jehová

Míriam y Aarón critican a Moisés, por lo que Jehová hiere a Míriam con lepra (Números 12:1-15).

Coré, Datán, Abiram, On y 250 principales se oponen a Moisés y Aarón; Jehová ejecuta a los rebeldes, lo que provoca más murmuraciones; mueren otros 14.700 (Números 16:1-50).

En Qadés los israelitas se quejan con amargura de Moisés y Aarón debido a la falta de agua; cuando Jehová proporciona agua de forma milagrosa, Moisés y Aarón no santifican el nombre de Jehová y por ello pierden el privilegio de entrar en la Tierra Prometida (Números 20:1-13).

Los israelitas se cansan y hablan contra Jehová y Moisés; se les plaga con serpientes y muchos mueren; Moisés intercede por el pueblo, y cualquiera que sea mordido podrá salvarse si mira a una serpiente de cobre (Números 21:4-9).

Jehová bendice a Israel, pero insiste en que se le dé devoción exclusiva cuando la nación se prepara para entrar en Canaán

Jehová da la victoria a Israel sobre el rey de Arad (Números 21:1-3).

Israel derrota a Sehón y Og, y toma posesión de su tierra (Números 21:21-35).

Balac paga a Balaam para que maldiga a los israelitas; pero Jehová hace que los bendiga en vez de maldecirlos (Números 22:2) «Y vio Balac hijo de Zipor todo lo que Israel había hecho al amorreo». (Números 24:25) «Entonces se levantó Balaam y se fue, y volvió a su lugar; y también Balac se fue por su camino».

Las mujeres moabitas atraen a los israelitas a la idolatría y la fornicación; mueren 24.000 por caer de esta manera en la apostasía; la cólera de Jehová se aplaca cuando Finehás muestra que no tolera rivalidad con Jehová (Números 25:1-18).

Números, libro de - Diccionario Alfonso Lockward

Cuarto libro del •Pentateuco. En hebreo el título es Bemidbar, que significa “en el desierto”. El nombre de N. le fue puesto por los traductores de la •Septuaginta, en razón de los censos que se mencionan en esta obra. De la Septuaginta pasó a la Vulgata con el título de “Liber Numeri” o “L. de los N.”

Autor y fecha. El libro se atribuye a Moisés (Deuteronomio 31:24) «Y cuando acabó Moisés de escribir las palabras de esta ley en un libro hasta concluirse». Lo cual define también la época en que fue escrito ( •Pentateuco).

. Esta obra contiene una serie de narraciones de eventos acontecidos a los israelitas al peregrinar por el desierto. Mientras que en •éxodo encontramos los detalles para la construcción del •tabernáculo, y en •Levítico para la consagración de los que trabajarían en él, el énfasis de N. es el tabernáculo en movimiento y su interrelación del pueblo con él.

Primera parte. Los preparativos en Sinaí. El libro comienza con un censo, ordenado por Dios, para que Israel supiera cuántos hombres podían “salir a la guerra” (Números 4:1-49).

ratifican las instrucciones sobre la forma de expiar los pecados por medio de sacrificios. Se establece el juicio de •aguas amargas para el caso de •celos. Se regulan los votos del •nazareato y la llamada “bendición sacerdotal” (“Jehová te bendiga y te guarde; Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti...” (Números 6:1-27).

sigue el registro de las ofrendas de “los príncipes de Israel ... para la dedicación del altar”, cuyo detalle llena el capítulo más largo del Pentateuco (Números 9:1-14).

erige el •tabernáculo. Aparece la nube de Dios sobre él (Números 10:11-36).

Segunda parte. De Sinaí a Cades. En •Tabera, el pueblo se queja del maná. Dios manda un fuego consumidor. Moisés intercede y Dios perdona. Se establece que “setenta varones de los ancianos de Israel” llevarán con Moisés “la carga del pueblo”. éstos profetizan. Dios envía codornices para el pueblo, pero también una plaga como castigo (Números 11:1-35).

“María y Aarón hablaron contra Moisés”. María es castigada con una lepra y luego curada (Números 15:1-41).

produce otra rebelión, esta vez encabezada por •Coré, •Datán y •Abiram. La tierra les traga a ellos y sus familias. Los incensarios usados por los doscientos cincuenta hombres que usurparon la función levítica se convierten en “planchas batidas para cubrir el altar”. De nuevo una plaga consume en el pueblo, pero Moisés y Aarón interceden “y cesó la mortandad” (Números 19:1-22).

Tercera parte. De Cades a Moab. Al llegar a •Cades, muere •María y el pueblo protesta por falta de agua. Dios ordena a Moisés y Aarón que hablen a una roca, pero éstos la hieren. Sale agua, pero Dios no se agrada de ellos y dice: “... no meteréis esta congregación en la tierra que les he dado”. Se pide permiso a •Edom para pasar por su territorio, pero los edomitas se niegan. Muere Aarón (Números 20:1-29).

hace guerra contra el rey de •Arad, Dios da la victoria a los israelitas. El pueblo parte, rodeando la tierra de Edom. En el camino, se queja del maná (“... tiene fastidio de este pan tan liviano”). Vienen entonces serpientes que mordían al pueblo. Tras la confesión del pecado, Dios ordena a Moisés hacer “una serpiente ardiente” ( •Nehustán) y son sanados los que la miran. Victoria contra •Sehón, rey amorreo, y •Og, rey de Basán (Números 21:1-35).

Cuarta parte. En los campos de Moab. “Junto al Jordán, frente a Jericó”, Balac, rey moabita contrata a •Balaam Este lo que hace, contra su voluntad, es bendecir a Israel (Números 25:1-18).

ordena un nuevo censo. Se confirma que los que habían sido incrédulos habían muerto, “porque Jehová había dicho de ellos: Morirán en el desierto” (Números 30:1-16).

y victoria contra •Madián. Muerte de •Balaam Se estatuye sobre la distribución de los botines de guerra (Números 32:1-42).

presenta una lista de “las jornadas de los hijos de Israel” desde “que salieron de la tierra de Egipto”. Dios ordena no hacer pacto con los cananeos (Números 35:1-34).

aclara que las hijas que hereden deben casarse con personas de su propia tribu. El libro termina con las palabras: “Estos son los mandamientos y los estatutos que mandó Jehová por medio de Moisés a los hijos de Israel en los campos de Moab...” (Números 36:1-13).

Números, libro de - Diccionario Mundo Hispano

El cuarto libro del Pentateuco, llamado por los judíos En el Desierto, por la primera palabra importante del libro. El título hebreo es mucho más significativo que el español, porque el libro recoge el relato de la travesía por el desierto luego de la llegada al Sinaí (Éxodo 19) y registra el viaje en el estilo de los beduinos que Israel realizara en su deambular por 40 años.

El título Números nos llega de la traducción gr. Tanto al comienzo (Números 26:2-51) se da el número de los israelitas: algo más de 600.000 varones de 20 años de edad o más. Este era el número de las fuerzas de combate, mencionadas dos veces porque en dos oportunidades el ejército fue convocado a la batalla: primero en el frustrado intento de invadir la tierra desde Cades-barnea, y luego al final de los 40 años en el desierto, a un paso de iniciar la conquista de Canaán.

El bloque que llega hasta (Números 10:11) «En el año segundo, en el mes segundo, a los veinte días del mes, la nube se alzó del tabernáculo del testimonio». a (12:16) se registra la marcha desde Sinaí hasta Cades-barnea. Luego viene el desastre en Cades, registrado en los (Capítulos 13, 14). Los tres líderes en esta oportunidad —Josué y Caleb, los espías que creyeron, y Moisés el intercesor— quedan por siempre recordados como entre los grandes hombres de Dios.

Al parecer, durante gran parte de los 40 años (Josué 5:2) «En aquel tiempo Jehová dijo a Josué: Hazte cuchillos afilados, y vuelve a circuncidar la segunda vez a los hijos de Israel». El pueblo se alejó de Dios, y hasta es posible que por momentos haya faltado su unidad nacional.

De (Números 21:11) «Y partiendo de Obot, acamparon en Ije-abarim, en el desierto que está enfrente de Moab, al nacimiento del sol». En adelante se encuentran los relatos de la conquista del otro lado del Jordán y los preparativos para pasar a ocupar la tierra. Sejón y Og, en el territorio del norte fueron conquistados en ágiles maniobras detalladas de manera más extensa en Deuteronomio. Luego Números describe la muy interesante actividad de Balaam el profeta mercenario, a quien de manera sobrenatural se le impidió maldecir a Israel (Capítulos 22-24). La sección final incluye la instalación de Josué (Capítulo 27), el resumen de los viajes (Capítulo 33) y la provisión de ciudades de refugio (Capítulo 35).

Números, libro de - Douglas Tenney

El cuarto libro del Pentateuco, llamado por los judíos En el Desierto, por la primera palabra importante del libro. El título hebreo es mucho más significativo que el español, porque el libro recoge el relato de la travesía por el desierto luego de la llegada al Sinaí (Éxodo 19:2) «Habían salido de Refidim, y llegaron al desierto de Sinaí, y acamparon en el desierto; y acampó allí Israel delante del monte». Y registra el viaje en el estilo de los beduinos que Israel realizara en su deambular por 40 años.

El título Números nos llega de la traducción gr. Tanto al comienzo (Números 1:2-46) y cerca del final (Números 26:2-51) se da el número de los israelitas: algo más de 600.000 varones de 20 años de edad o más. Este era el número de las fuerzas de combate, mencionadas dos veces porque en dos oportunidades el ejército fue convocado a la batalla: primero en el frustrado intento de invadir la tierra desde Cades-barnea, y luego al final de los 40 años en el desierto, a un paso de iniciar la conquista de Canaán.

El bloque que llega hasta (Números 10:11) «En el año segundo, en el mes segundo, a los veinte días del mes, la nube se alzó del tabernáculo del testimonio». De Números proporciona legislación adicional y la organización de la multitud. De (Números 10:11). A (Números 12:16) «Después el pueblo partió de Hazerot, y acamparon en el desierto de Parán». Se registra la marcha desde Sinaí hasta Cades-barnea. Luego viene el desastre en Cades, registrado en los caps. 13 y 14. Los tres líderes en esta oportunidad —Josué y Caleb, los espías que creyeron, y Moisés el intercesor— quedan por siempre recordados como entre los grandes hombres de Dios. Los caps. 15 a (Números 21:11) «Y partiendo de Obot, acamparon en Ije-abarim, en el desierto que está enfrente de Moab, al nacimiento del sol». Registran las repetidas infidelidades del pueblo.

Al parecer, durante gran parte de los 40 años (Amós 5:25) «¿Me ofrecisteis sacrificios y ofrendas en el desierto en cuarenta años, oh casa de Israel?». (Josué 5:2) «En aquel tiempo Jehová dijo a Josué: Hazte cuchillos afilados, y vuelve a circuncidar la segunda vez a los hijos de Israel». El pueblo se alejó de Dios, y hasta es posible que por momentos haya faltado su unidad nacional.

De (Números 21:11) . En adelante se encuentran los relatos de la conquista del otro lado del Jordán y los preparativos para pasar a ocupar la tierra. Sejón y Og, en el territorio del norte fueron conquistados en ágiles maniobras detalladas de manera más extensa en Deuteronomio. Luego Números describe la muy interesante actividad de Balaam el profeta mercenario, a quien de manera sobrenatural se le impidió maldecir a Israel . La sección final incluye la instalación de Josué (cap. 27), el resumen de los viajes (cap. 33), y la provisión de ciudades de refugio (cap. 35).

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