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5.0★★★★★
AQUÉL QUE SE OPONE A LA GENTE, INCREMENTO DE LA GENTE. (1 Reyes 11:26). JEROBOAM. Jeroboam, residente de Sereda, fue hijo de Nabat, de la tribu de Efraín. Trabajó en la construcción de fortificaciones durante el reinado de Salomón. Reconociendo las capacidades de Jeroboam, Salomón lo nombró jefe de la casa de José. Disgustado por la tiranía de Salomón, y dado que cierto profeta predijo que Dios le daría un reino, se rebeló contra Salomón. Por ello, éste procuró matarlo, lo cual forzó a Jeroboam a refugiarse en Egipto. Muerto Salomón, regresó y halló en el trono a Roboam, hijo de Salomón. Procurando aliviar la suerte del pueblo, que estaba abrumado de impuestos, Jeroboam tomó su representación, pero Roboam no aceptó ninguna instancia, y las diez tribus del norte se rebelaron, eligiendo a Jeroboam como rey suyo. Su reinado duró de 922 a 901 A.C. Pero su gobierno estuvo dominado por sus intereses personales. Para evitar que el pueblo fuera a Jerusalén en su peregrinación anual, revivió dos antiguos lugares de culto en Bet el y Dan (1 Reyes 12:26-30). Erigió también una imagen de oro, y el nombre de Jeroboam se volvió sinónimo de maldad por la idolatría que inició.
(Que Dios aumente el número del pueblo' o “Aquel que pelea las batallas del pueblo”). Nombre de dos reyes de Israel (Reino del Norte).
Jeroboam I. Primer rey (928-907 a.C.) del cismático Reino del Norte (Israel). Era hijo de una viuda llamada •Zerúa y se dice de él que “alzó su mano contra el rey” Salomón. J. se distinguió en unos trabajos que Salomón hizo en “la ciudad de David su padre”, por lo cual el rey “le encomendó todo el cargo de la casa de José” (los deberes de las tribus de Efraín y Manasés), lo que al parecer le hizo muy popular. El profeta •Ahías le anunció que sería rey sobre diez de las tribus de Israel, lo cual, al saberlo Salomón, le hizo objeto de una persecución que le obligó a huir a Egipto (2 Reyes 13:11) «E hizo lo malo ante los ojos de Jehová; no se apartó de todos los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, el que hizo pecar a Israel; en ellos anduvo».
J. mandó a su mujer a consultar con el profeta •Ahías sobre la salud de su hijo. La respuesta fue que un juicio terrible vendría sobre su familia y sobre el país. La invasión del faraón Sisac, que atacó a los dos reinos y que está narrada en cuanto a Judá en (2 Crónicas 13:3-20).
las tradiciones judías se interpreta que los trabajos que hizo Salomón cerrando “el portillo de la ciudad de David” (1 Reyes 11:27) «La causa por la cual éste alzó su mano contra el rey fue esta: Salomón, edificando a Milo, cerró el portillo de la ciudad de David su padre». Tenían el propósito de controlar la entrada para cobrar un impuesto a las personas de las tribus que vendrían a adorar a Jerusalén, lo cual causó una protesta de J., y que por eso le buscaron como rey tras el conflicto con Roboam.
Jeroboam II. Rey de Israel (789-748 a.C.). Hijo de •Joás. El más importante de la dinastía de Jehú. “Hizo lo malo antes los ojos de Jehová”. En su tiempo el profeta •Jonás predijo que vendría una época de ensanchamiento del poder de Israel y que se recuperarían los límites “desde la entrada de Hamat hasta el mar del Arabá” o mar Muerto. Esto incluía a Damasco (2 Reyes 14:25-28). Así sucedió. J. aparece como un comandante hábil y valiente que supo aprovechar la oportunidad que se le presentó cuando Asiria venció a Siria y ocupó la parte N de ésta. Los asirios tuvieron que poner atención a otros problemas al N de su territorio, lo cual permitió a J. atacar a su vez a los sirios, vencerlos, y tomar •Damasco y •Hamat, que habían sido antes parte de los dominios de Israel desde tiempos de David y Salomón. Comenzó así una era de gran expansión comercial para Israel, que vio aumentada su riqueza. Pero esta prosperidad vino atada a grandes injusticias sociales, contra las cuales profetizaron •Oseas y •Amós, cuyos libros nos ofrecen datos interesantes sobre las condiciones de vida en aquella época.
tip, BIOG REYE HOMB HOAT ver, FARAÓN, SALOMÓN vet,=«el pueblo se hace numeroso».
(a) JEROBOAM I. Fue hijo de Nabat, de la tribu de Efraín, y primer rey del reino del norte. Reinó veintidós años (931-910 a.C). Había sido funcionario de Salomón, pero el profeta Ahías, encontrándole, rompió su capa nueva en doce pedazos, y guardando dos para sí, le dio a él los otros diez, anunciándole que sería rey sobre diez de las tribus (1 Reyes 11:29-39). Por esta causa, Salomón procuró darle muerte, pero él huyó a Egipto, quedándose allí bajo la protección de Sisac hasta la muerte de Salomón (1 Reyes 11:40) «Por esto Salomón procuró matar a Jeroboam, pero Jeroboam se levantó y huyó a Egipto, a Sisac rey de Egipto, y estuvo en Egipto hasta la muerte de Salomón». véanse FARAÓN, SALOMÓN). Al reclamar los israelitas a Roboam que les aliviara las cargas de los impuestos y levas que les habían sido impuestas por su padre, éste replicó con dura altanería, lo que dio lugar al cisma nacional (1 Reyes 12:1-17). (2 Crónicas 10:1-17). Jeroboam fue hecho rey sobre las diez tribus (1 Reyes 12:20) «Y aconteció que oyendo todo Israel que Jeroboam había vuelto, enviaron a llamarle a la congregación, y le hicieron rey sobre todo Israel, sin quedar tribu alguna que siguiese la casa de David, sino sólo la tribu de Judá». Temiendo que sus súbditos le fueran desleales si iban a Jerusalén a adorar, erigió dos becerros de oro, uno en Dan, el extremo norte de sus dominios, y el otro en Bet-el, el extremo sur, propiciando la adoración de Jehová bajo el simbolismo de estos dos becerros (1 Reyes 12:25-33). Expulsó a los levitas del sacerdocio (1 Reyes 12:31-33). (2 Crónicas 11:13-15). Pero su pretendido culto nacional a Jehová, bajo la forma de idolatría y cisma con respecto al templo de Jerusalén, fue considerado por Dios como culto a los demonios e ídolos (2 Crónicas 11:16) «Tras aquellos acudieron también de todas las tribus de Israel los que habían puesto su corazón en buscar a Jehová Dios de Israel; y vinieron a Jerusalén para ofrecer sacrificios a Jehová, el Dios de sus padres». Tal proceder provocó la emigración de muchos israelitas fieles a Dios, levitas y de las otras tribus, al reino de Judá (2 Crónicas 11:16-17). De esta manera se debilitó el reino de Jeroboam, y cayó en una burda idolatría.
Un varón de Dios acudió desde Judá para clamar en contra del altar de Bet-el, y al extenderse contra él la mano del rey, ésta se secó inmediatamente. Al rogar por él el profeta, le fue restaurada la mano, pero no se arrepintió de su idolatría (1 Reyes 13:1-6). Le había sido anunciado que si seguía al Señor como David lo había hecho, su casa sería afirmada, pero por su rebelión contra el orden divino su dinastía se extinguió en su hijo Nadab (1 Reyes 14:7-11). «El pecado de Jeroboam hijo de Nabat» vino a ser proverbio en boca de los israelitas cf. (1 Reyes 16:31) «Porque le fue ligera cosa andar en los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, y tomó por mujer a Jezabel, hija de Et-baal rey de los sidonios, y fue y sirvió a Baal, y lo adoró». (2 Reyes 3:3) «Pero se entregó a los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, que hizo pecar a Israel, y no se apartó de ellos». (2 Reyes 10:29) «Con todo eso, Jehú no se apartó de los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, que hizo pecar a Israel; y dejó en pie los becerros de oro que estaban en Bet-el y en Dan». (2 Reyes 13:11) «E hizo lo malo ante los ojos de Jehová; no se apartó de todos los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, el que hizo pecar a Israel; en ellos anduvo». (2 Reyes 14:24) «E hizo lo malo ante los ojos de Jehová, y no se apartó de todos los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, el que hizo pecar a Israel». (2 Reyes 15:9) «E hizo lo malo ante los ojos de Jehová, como habían hecho sus padres; no se apartó de los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, el que hizo pecar a Israel». (2 Reyes 18:2) «Cuando comenzó a reinar era de veinticinco años, y reinó en Jerusalén veintinueve años. El nombre de su madre fue Abi hija de Zacarías». (2 Reyes 24:2) «Pero Jehová envió contra Joacim tropas de caldeos, tropas de sirios, tropas de moabitas y tropas de amonitas, los cuales envió contra Judá para que la destruyesen, conforme a la palabra de Jehová que había hablado por sus siervos los profetas». (2 Reyes 13:2) «E hizo lo malo ante los ojos de Jehová, y siguió en los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, el que hizo pecar a Israel; y no se apartó de ellos».
Durante su reinado fueron constantes las guerras con Roboam (cf. (1 Crónicas 12:15) «Estos pasaron el Jordán en el mes primero, cuando se había desbordado por todas sus riberas; e hicieron huir a todos los de los valles al oriente y al poniente». Jeroboam es un ejemplo claro de manipulador de la religión con fines políticos, y constituye una advertencia universal contra ello, contra la idolatría y contra la intromisión humana en las formas del culto, en lugar de una sencilla sumisión a las formas que Dios nos ha dado en Su palabra cf. (1 Reyes 12:28-33).
(b) JEROBOAM II. Hijo de Joás y sucesor suyo sobre el trono de Israel. Fue hecho corregente el año 793 y reinó en solitario durante treinta años (782-752). Consiguió extender sus territorios derrotando a los sirios, y recobró Hamat y Damasco. De él se usa el refrán «no se apartó de todos los pecados de Jeroboam, hijo de Nabat, el que hizo pecar a Israel». Amós profetizó que moriría a espada (2 Reyes 13:13) «Y durmió Joás con sus padres, y se sentó Jeroboam sobre su trono; y Joás fue sepultado en Samaria con los reyes de Israel». (2 Reyes 14:16-29). (2 Reyes 15:1) «En el año veintisiete de Jeroboam rey de Israel, comenzó a reinar Azarías hijo de Amasías, rey de Judá». (1 Crónicas 5:17) «Todos éstos fueron contados por sus generaciones en días de Jotam rey de Judá y en días de Jeroboam rey de Israel». (Oseas 1:1) «Palabra de Jehová que vino a Oseas hijo de Beeri, en días de Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías, reyes de Judá, y en días de Jeroboam hijo de Joás, rey de Israel». (Amós 1:1) «Las palabras de Amós, que fue uno de los pastores de Tecoa, que profetizó acerca de Israel en días de Uzías rey de Judá y en días de Jeroboam hijo de Joás, rey de Israel, dos años antes del terremoto». (Amós 7:9-11).
Jeroboam (heb. Yârobâm, 'que el pueblo se multiplique', 'cuyo pueblo [gente] es numeroso/a' o 'el pueblo contenderá', 'él contiende por el pueblo'; también aparece en un antiguo sello heb.). 1. Nombre del 1er, rey del reino norteño de Israel, a quien generalmente se llama Jeroboam I (c 931-c 910 a.C.). Era un efraimita de Sereda, hijo de Nabat y de Zerúa (). Mientras era jefe de una compañía constructora durante la edificación de Milo,* en Jerusalén, en tiempos de David, el profeta Ahías de Silo le dijo que sería rey sobre 10 tribus de Israel (vs 27-39). Jeroboam no era hombre de esperar con paciencia, en circunstancias semejantes, que Dios pusiera en marcha sus planes de darle el reino prometido. En cambio, habría comenzado enseguida a complotar contra Salomón (v 27). Cuando se descubrió su plan, Salomón intentó matarlo, pero huyó a Egipto (v 40). Allí encontró refugio con el faraón Sisac, fundador de la dinastía 22ª, quien habría interrumpido la política de amistad de sus predecesores hacia Salomón. Cuando a Jeroboam le llegó la noticia de su muerte y de que el nuevo rey de Israel sería coronado en Siquem, regresó a Palestina (12:1-3). De inmediato fue el vocero del pueblo y exigió una promesa de Roboam, el hijo de Salomón, de que la carga pública fuera aliviada (vs 3-5). Pero Roboam, descarriado por el necio consejo de consejeros inexpertos, rehusó atender las justas reclamaciones del pueblo. Como resultado, las 10 tribus del norte declararon su independencia de la casa de David y proclamaron a Jeroboam como su rey (vs 6-20). Este inmediatamente tomó drásticas medidas para impedir que los 2 reinos se volvieran a unir. Fundó 2 nuevos templos: uno en Dan, en la frontera norte del país; y otro en Bet-el, en la frontera sur, no muy lejos del camino principal hacia Jerusalén. En ambos lugares puso imágenes de terneros o becerros como símbolos visibles del culto a Yahweh (-30). En su proclama que invitaba al pueblo a adorar en esos lugares, Jeroboam repitió como un eco las palabras que Aarón había pronunciado en el monte Sinai para reunir al pueblo para la adoración del becerro de oro (cf con ). Este culto, probable imitación del rendido por los cananeos a Él, bajo la imagen de un buey, llegó a ser el 'pecado de Jeroboam', que fue seguido prácticamente por cada gobernante del territorio del norte (, 34; 16:19; 22:52; etc.). También designó como sacerdotes a hombres que no eran de la tribu de Leví, y ordenó que las principales fiestas se celebrasen durante el 8º mes en vez del 7º, como se hacía en Judá (12:31, 32). También parece haber puesto el día de Año Nuevo en la primavera, que en Judá se celebraba en el otoño; y haber adoptado la forma egipcia de computar los años de los reyes -el sistema 'sin año de ascensión' al trono- para ser diferente de los reyes de Judá 619 (que según parece contaban sus años de acuerdo con el sistema 'con año de ascensión' al trono). Con estas medidas esperaba alinear las 10 tribus del reino del sur y establecer una brecha permanente e irreparable entre las 2 naciones. En eso tuvo éxito, pero trajo la maldición de Dios sobre sí mismo y sobre su pueblo. Un anónimo 'hombre de Dios' de Judá lo reprendió severamente por sus actos (13:1-6 ), como también lo hizo Ahías, que había predicho el establecimiento de su reinado (14:6-18). Véase Cronología (I,C). Parece que Jeroboam eligió y fortificó Siquem como primera capital de su reino. Más tarde se mudó a Penuel, en la Transjordania (), tal vez cuando ocurrió la invasión de Sisac (véase más abajo), y edificó allí. Finalmente se estableció en Tirsa, al noreste de Siquem, la que fue su capital y residencia real (14:17). Esta ciudad siguió siendo la capital de Israel hasta el tiempo del rey Omri (16:23). La intervención divina impidió el estallido de una guerra inmediata entre el norte, que se separó, y Judá (-24; -4); sin embargo, debieron haber ocurrido repetidos choques militares entre los reinos, ya que 'hubo guerra entre Roboam y Jeroboam todos los días' (; cf 15:6), y también 'entre Abiam [Abías] y Jeroboam' (; -20). En estas guerras Jeroboam perdió temporalmente las ciudades meridionales de Jeshana, Efrón y aun el nuevo templo de Bet-el (). Israel también sufrió la invasión del faraón Sisac en el 5º año después de separarse de Judá. La Biblia no dice nada acerca de ella (, 26; -4), pero las inscripciones de victoria de Sisac en las paredes del templo de Karnak mencionan ciudades bien conocidas del reino de Jeroboam entre los lugares conquistados: Taanac, Sunem, Rehob, Mahanim, Meguido (fig 476). Esta no era una jactancia hueca, porque un fragmento de un monumento recordativo de la victoria con el nombre de Sisac fue descubierto durante las excavaciones en Meguido. Sisac pudo haber pensado que la debilidad política de Palestina, creada por la guerra civil entre el norte y el sur, le facilitaría reconstruir el imperio egipcio en Asia, perdido desde la era de Amarna.* Uno de los hijos de Jeroboam murió en su infancia (, 17); otro, Nadab, siguió a su padre en el trono de Israel (v 20). 2. Decimocuarto rey del reino norteño de Israel (si se incluye a Tibni en el cómputo). Era hijo de Joás, y a veces fue llamado Jeroboam II para distinguirlo de Jeroboam I. Su reinado duró 41 años (c 793-c 753 a.C.), incluyendo una corregencia de 11 con su padre (c 793-c 782 a.C.), como parecen indicarlo los sincronismos cronológicos. Ya sea antes del reinado de Jeroboam o durante los primeros años de su gobierno, el profeta Jonás* predijo que el nuevo rey recuperaría los territorios del norte y del este que en tiempos anteriores habían pertenecido a Israel (). Jeroboam cumplió esta profecía. Llegó a ser el rey más fuerte de la dinastía de Jehú, si no de todos los reyes que ocuparon el trono del reino del norte. El registro bíblico acerca de este reinado es sumamente breve, y consiste sólo de 7 versículos (vs 23-29). Sin embargo, el corto informe de sus éxitos militares muestran claramente que ningún gobernante del reino del norte, antes o después de él, pudo señalar mayores realizaciones que Jeroboam II. Conquistó Damasco y Hamat sobre el Orontes, y recuperó la mayoría de los territorios de Siria y Transjordania hasta el Mar Muerto; de modo que su reino incluyó todo lo que David y Salomón habían dominado, con excepción de Judá. Fue afortunado para él que Asiria estuviera experimentando un período de debilidad durante su reinado, y así no pudiera impedir sus actividades expansionistas. Véase Cronología (V, B). 277. Impresión de un sello encontrado en Meguido. La leyenda dice: 'Shema, el ministro de Jeroboam' (tamaño aproximado). Mientras el reino de Israel gozaba de prestigio político y prosperidad económica, el estado moral y religioso era bajísimo. El triste cuadro que pintan los profetas Amós y Oseas de las condiciones que prevalecían bajo Jeroboam II muestra que, a pesar de los sacrificios extravagantes y la celebración de las fiestas religiosas, el país estaba moralmente corrompido (, 22; 2:6-8; -10). Sólo 6 meses después de la muerte de Jeroboam II su dinastía finalizó con el asesinato de su hijo Zacarías (-11). Es sorprendente cómo, a pesar de la grosera maldad prevaleciente, existía cierta medida de tolerancia religiosa. Cuando Amós, un ciudadano del reino del sur, pronunció sus profecías de mal contra la casa de Jeroboam en la ciudad del santuario de Bet-el, su sacerdote informó al rey, pero nada se hizo contra Amós, excepto que se le pidió que saliera del territorio del reino (-17). 620 Durante las excavaciones de Meguido en 1904 se encontró un hermoso sello de jaspe con la figura de un león rugiente y la siguiente inscripción en hebreo: lshm bd yrbm. 'Perteneciente a Shema, el siervo [es decir, el ministro] de Jeroboam'. Generalmente se cree que este sello, que ahora está en Estambul, perteneció a uno de los altos oficiales de Jeroboam (fig 277).