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1 Juan 2:17 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

17 Pero lo malo de este mundo, y de todo lo que ofrece, está por acabarse. En cambio, el que hace lo que Dios manda vive para siempre.

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Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

17 Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

17 y este mundo se acaba junto con todo lo que la gente tanto desea; pero el que hace lo que a Dios le agrada vivirá para siempre.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

17 Pasa el mundo con todas sus codicias, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.

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La Biblia Textual 3a Edicion

17 Y el mundo está pasando, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.°

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

17 Y el mundo pasa; y sus deseos. Pero quien hace la voluntad de Dios permanece para siempre.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

17 Y el mundo pasa, y su concupiscencia, pero el que hace la voluntad de Dios, permanece para siempre.

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1 Juan 2:17
28 Mga Krus na Reperensya  

26 (27) pero se irán gastando, como la ropa, y un día, los destruirás. Pero tú te mantendrás firme;


Tú eres mi Dios. ¡Enséñame a hacer lo que quieres que yo haga! ¡Permite que tu buen espíritu me lleve a hacer el bien!


6 (7) Nuestra vida es pasajera; de nada nos sirve amontonar riquezas si al fin y al cabo otros se quedarán con ellas.


Si te enojas, termina nuestra vida; los años se nos escapan como se escapa un suspiro.


Llegan los problemas, se acaban los malvados; ¡solo el que es honrado permanece para siempre!


¿Cuál de los dos hijos hizo lo que el padre quería? Los sacerdotes y los líderes contestaron: —El hijo mayor hizo lo que el padre le pidió. Jesús les dijo: —Les aseguro que la gente de mala fama, como los cobradores de impuestos y las prostitutas, entrará al reino de Dios antes que ustedes.


El cielo y la tierra dejarán de existir, pero mis palabras permanecerán para siempre.


»No todos los que dicen que yo soy su Señor y dueño entrarán en el reino de Dios. Eso no es suficiente; antes que nada deben obedecer los mandamientos de mi Padre, que está en el cielo.


Porque, en verdad, cualquiera que obedece a Dios es mi hermano, mi hermana y mi madre.


pero el que beba del agua que yo doy nunca más tendrá sed. Porque esa agua es como un manantial del que brota vida eterna.


Yo soy el pan que bajó del cielo, y el que cree en mí tendrá vida eterna. Yo no soy como el pan que comieron sus antepasados, que murieron a pesar de haberlo comido.»


Si alguien quiere obedecer a Dios, podrá saber si yo enseño lo que Dios ordena, o si hablo por mi propia cuenta.


Y no vivan ya como vive todo el mundo. Al contrario, cambien de manera de ser y de pensar. Así podrán saber qué es lo que Dios quiere, es decir, todo lo que es bueno, agradable y perfecto.


los que están sacándole provecho a este mundo, como si no se lo sacaran. Porque este mundo que conocemos pronto dejará de existir.


Desde el momento en que supimos todo eso, no hemos dejado de orar por ustedes. Y siempre le pedimos a Dios que puedan conocer su voluntad, y que tengan toda la sabiduría y la inteligencia que da el Espíritu Santo.


Reciban saludos de Epafras, un servidor de Jesucristo que también pertenece a la iglesia de ustedes. Él siempre ora por ustedes, y pide a Dios que los ayude, para que sigan confiando firmemente en Cristo y se mantengan cumpliendo la voluntad de Dios, sin cometer ninguna falta.


Dios quiere que ustedes vivan consagrados a él, que no tengan relaciones sexuales prohibidas,


Den gracias a Dios en cualquier circunstancia. Esto es lo que Dios espera de ustedes, como cristianos que son.


Sean fuertes, y por ningún motivo dejen de confiar en él cuando estén sufriendo, para que así puedan hacer lo que Dios quiere y reciban lo que él les ha prometido.


¿Cómo pueden hablar así, cuando ni siquiera saben lo que les va a suceder mañana? Su vida es como la niebla: aparece por un poco de tiempo, y luego desaparece.


Ustedes confían en Dios, y por eso él los protege con su poder, para que puedan ser salvados tal y como está planeado para los últimos tiempos.


Eso demostrará que han dejado de seguir sus malos deseos, y que dedicarán el resto de su vida a hacer lo que Dios quiere.


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