Biblia Todo Logo
Online na Bibliya
- Mga patalastas -





Daniel 5:9 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

9 Entonces el rey Belsasar se turbó en gran manera, y se le demudó su semblante y sus príncipes quedaron atónitos.

Tingnan ang kabanata Kopya


Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

9 Entonces el rey Belsasar se turbó sobremanera, y palideció, y sus príncipes estaban perplejos.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Nueva Traducción Viviente

9 Así que el rey se asustó aún más y se puso pálido. Sus nobles también estaban perturbados.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Católica (Latinoamericana)

9 El rey Belsasar se espantó más aún, estaba ya sin colores y sus altos funcionarios estaban muy asustados.

Tingnan ang kabanata Kopya

La Biblia Textual 3a Edicion

9 Entonces el rey Belsasar se turbó sobremanera, y palideció, y sus príncipes estaban perplejos.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Serafín de Ausejo 1975

9 Entonces el rey Baltasar se horrorizó, se le mudó el color del rostro y sus magnates quedaron consternados.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

9 Por eso el rey se preocupó mucho, y se asustó aún más. También sus invitados estaban muy confundidos.

Tingnan ang kabanata Kopya




Daniel 5:9
12 Mga Krus na Reperensya  

Envió sus saetas, y los dispersó; lanzó relámpagos, y los destruyó.


Les tomó allí temblor; dolor, como a mujer que da a luz.


Preguntad ahora, y ved, ¿da a luz el varón? ¿Por qué, pues, veo que todos los hombres tienen las manos sobre sus lomos, como mujer de parto, y se han vuelto pálidos todos los rostros?


Su fama hemos oído, y nuestras manos se descoyuntan; angustia se apodera de nosotros, dolor como de mujer que está de parto.


Quedé, pues, yo solo, y vi esta gran visión, y no quedó fuerza en mí; antes mi fuerza se me cambió en debilidad, sin retener vigor alguno.


Y en el segundo año del reinado de Nabucodonosor, soñó Nabucodonosor sueños, y se perturbó su espíritu, y su sueño se fue de él.


Entonces se demudó el semblante del rey, y sus pensamientos lo turbaron, y se soltaron las coyunturas de sus lomos y sus rodillas se batían la una con la otra.


Oyendo esto el rey Herodes, se turbó, y toda Jerusalén con él.


Y los reyes de la tierra, y los magistrados, y los ricos, y los capitanes, y los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las rocas de las montañas;


Sundan mo kami:

Mga patalastas


Mga patalastas