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Juan 3:17 - Biblia Pablo Besson (Nuevo Testamento)

17 porque Dios no envió a su hijo al mundo para que juzgue el mundo, sino para que por medio de él sea salvado el mundo.

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Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

17 Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

17 Dios no envió al Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que se salve el mundo gracias a él.

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La Biblia Textual 3a Edicion

17 Porque Dios no envió al Hijo al mundo para juzgar° al mundo, sino para que el mundo sea salvo por medio de Él.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

17 Porque Dios no envió su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por su medio.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por Él.

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Juan 3:17
36 Mga Krus na Reperensya  

He aquí la virgen estará encinta y dará a luz un hijo. Y llamarán el nombre de él Emmanuel. lo que es interpretado: Dios con nosotros.


Mirad que no despreciéis a uno solo de estos pequeñuelos, porque os digo que sus ángeles en los cielos siempre contemplan la persona de mi Padre que está en los cielos.


(Vino, pues el hijo del hombre a salvar lo perdido) (Le. 19:10).


porque vino el hijo del hombre a buscar y a salvar lo que se había perdido.


porque el hijo del hombre no vino para destruir almas humanas sino para salvarlas. Y se fueron a otra aldea.


Al día siguiente, Juan ve a Jesús que viene a él, y dice: He aquí el Cordero de Dios, que lleva el pecado del mundo.


¿a aquel que el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís: Blasfemas, porque dije: hijo de Dios soy?


Yo sabía que siempre me oyes, mas a causa de la muchedumbre la presente lo dije para que ellos crean que tú me enviaste.


Como me enviaste al mundo, yo también los envié al mundo,


para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en tí, para que también ellos en nosotros uno sean, para que el mundo crea que tú me enviaste.


yo en ellos, y tú en mí para que sean hechos perfectamente uno, y para que el mundo conozca que tú me enviaste y los amaste como me amaste.


Padre justo, el mundo no te conoció, mas yo te conocí, y ellos conocieron que tú me enviaste,


Pues ésta es la vida eterna que te conozcan a ti al único verdadero Dios y al que enviaste, Jesucristo.


Porque las palabras que me diste, les he dado, y ellos las recibieron y conocieron verdaderamente que de ti salí, y creyeron que tú me enviaste.


Díjoles pues Jesús de nuevo: Paz a vosotros. Como me envió el Padre, yo también os mando.


El pues a quien Dios envió las palabras de Dios habla, no es pues por medida que Dios da el Espíritu.


Mas yo tengo testimonio mayor que el de Juan, porque las obras que me ha dado el Padre a cumplir, esas obras que yo hago, dan testimonio de mí que el Padre me ha enviado;


y no tenéis su palabra permanente en vosotros, porque a quien envió él, a éste vosotros no creéis.


No penséis que yo os acusaré ante el Padre; hay quien os acusa, Moisés en quien vosotros habéis esperado,


Respondió Jesús, y díjoles: Esta es la obra de Dios, que creáis en aquel que envió él.


porque he descendido del cielo no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.


Esta es la voluntad del que me envió, que todo el que contempla al hijo y cree en él tenga vida eterna, y yo le levantaré en el día postrero.


Como me envió el Padre viviente y yo vivo por el Padre, así el que me come, él también vivirá por mí.


yo lo conozco, porque de parte de él soy, y aquél me envió.


Ella dijo: Ninguno, señor. Díjole Jesús: Ni yo te condeno. Vete y no peques más].


Díjoles pues Jesús: Si Dios fuera vuestro padre, me amaríais, porque yo de Dios salí y heme aquí, porque no es de mí mismo que he venido, sino que él me envió.


Y él es propiciación por nuestros pecados, y no sólo por los nuestros, sino también por todo el mundo.


Y nosotros hemos visto, y testificamos que el Padre ha enviado al hijo por salvador del mundo.


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