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Juan 3:16 - Biblia Pablo Besson (Nuevo Testamento)

16 Porque de tal manera amó Dios al mundo que dio a su hijo, al unigénito, para que todo el que confía en él no perezca, sino que tenga vida eterna,

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Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

16 »Pues Dios amó tanto al mundo que dio a su único Hijo, para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

16 ¡Así amó Dios al mundo! Le dio al Hijo Unico, para que quien cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.

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La Biblia Textual 3a Edicion

16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo Unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

16 Porque tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único, para que ninguno de los que creen en él no perezca, sino que tenga vida eterna.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree no se pierda, mas tenga vida eterna.

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Juan 3:16
28 Mga Krus na Reperensya  

Id, pues, aprended qué es: Misericordia quiero y no sacrificio (Os. 6:6). No vine, pues, a llamar justos, sino pecadores a conversión (Le. 5:32).


Teniendo aún a un único hijo amado, le envió postrero también a ellos, diciendo: Respetarán a mi hijo.


¡Gloria en las alturas a Dios, y sobre la tierra paz, en los hombres benevolencia!


Y el Verbo vino a ser carne, y habitó entre nosotros, y contemplamos la gloria de él, como la gloria de unigénito de padre, lleno de gracia y de verdad (Ex. 34:6).


A Dios nadie le vio jamás (1 Juan 4:12). El unigénito hijo, que fué al seno del Padre, aquél le declaró.


Al día siguiente, Juan ve a Jesús que viene a él, y dice: He aquí el Cordero de Dios, que lleva el pecado del mundo.


y yo les doy vida eterna. No perecerán jamás, y nadie las arrebatará de mi mano.


para que todo el que confía en él no perezca, mas tenga vida eterna.


El que confía en él no es juzgado, mas el que no confía ya' está juzgado, porque no ha creído en el nombre del unigénito hijo de Dios.


El que cree en el hijo tiene vida eterna; pero el que desobedece al hijo no verá vida, sino que la ira de Dios permanece sobre él. A


Esta es la voluntad del que me envió, que todo el que contempla al hijo y cree en él tenga vida eterna, y yo le levantaré en el día postrero.


porque si siendo enemigos (Col. 1:21), reconciliados fuimos con Dios por la muerte de su hijo, mucho más, una vez reconciliados, seremos salvados en la vida de él.


mas Dios confirma su amor a nosotros en que, siendo nosotros todavía pecadores, Cristo por nosotros murió;


El que no se reservó al propio hijo, sino que por nosotros todos lo entregó, ¿cómo no nos dará todas las cosas con él?


pero Dios, siendo rico en misericordia, por su mucho amor con que nos amó


Y nuestro Señor Jesu-Cristo mismo y el Dios y Padre de nosotros, el que nos amó y dio consolación eterna y esperanza buena por gracia,


mas cuando la benignidad y la filantropía del Dios nuestro salvador se manifestaron,


pero al que ha sido hecho un poco menor que ángeles vemos a Jesús, por el padecimiento de la muerte, coronado de gloria y honra para que, gracia a Dios, sea en favor de todo hombre que gustase la muerte.


Ved cual amor nos ha dado el Padre, para que fuésemos llamados hijos de Dios. Por esto el mundo no nos conoce, porque no lo conoció.


Nosotros le amamos, porque él primero nos amó.


y de parte de Jesu-Cristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, el Príncipe de los reyes de la tierra. Al que nos amó y nos lavó de nuestros pecados en su sangre;


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