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Juan 17:1 - Biblia Pablo Besson (Nuevo Testamento)

1 Estas cosas habló Jesús y alzando los ojos al cielo, dijo: Padre, ha llegado la hora. Glorifica a tu hijo para que tu hijo te glorifique a ti,

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Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

1 Estas cosas habló Jesús, y levantando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique a ti;

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Biblia Nueva Traducción Viviente

1 Después de decir todas esas cosas, Jesús miró al cielo y dijo: «Padre, ha llegado la hora. Glorifica a tu Hijo para que él, a su vez, te dé la gloria a ti.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

1 Dicho esto, Jesús elevó los ojos al cielo y exclamó: 'Padre, ha llegado la hora; ¡glorifica a tu Hijo para que tu Hijo te dé gloria a ti!'

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La Biblia Textual 3a Edicion

1 Estas cosas habló Jesús, y levantando sus ojos al cielo, dijo: Padre, ha llegado la hora. Glorifica a tu Hijo para que el° Hijo te glorifique a ti,

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

1 Así habló Jesús. Y levantando sus ojos al cielo, dijo: 'Padre, ha llegado la hora; glorifica a tu Hijo, para que el Hijo te glorifique a ti,

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

1 Estas cosas habló Jesús, y levantando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo también te glorifique a ti.

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Juan 17:1
20 Mga Krus na Reperensya  

Y viene la tercera vez y les dice: Dormid el resto, y descansad. Basta. Llegó la hora. He aquí el hijo del hombre es entregado en las manos de los pecadores.


Mas el publicano, estando lejos, no quería ni alzar los ojos al cielo, mas se golpeaba el pecho diciendo: ¡Oh Dios! aplácate conmigo, el pecador.


Cada día estando yo con vosotros en el templo, no extendisteis las manos sobre mí, mas ésta es la hora de vosotros y la potestad de las tinieblas.


Oyéndolo, Jesús dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino por la gloria de Dios, para que sea glorificado el hijo de Dios por ella.


Quitaron, pues, la piedra. Y Jesús alzó los ojos a lo alto, y dijo: Padre, gracias te doy porque me oíste.


Y Jesús les respondió: Ha llegado la hora para que sea glorificado el hijo del hombre.


Antes de la fiesta de la pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora para que pasase de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, al extremo amólos:


he aquí viene hora, y ahora ha llegado que seréis desparramados, cada uno a lo suyo y me dejaréis solo. Y no soy solo, porque el Padre conmigo está.


Procuraban, pues, prenderle, y nadie echó sobre él la mano, porque aun no había llegado su hora.


Esto lo dijo del Espíritu que habían de recibir los creyentes en él, porque aun no había espíritu , porque Jesús todavía no fué glorificado.


Estas palabras pronunció Jesús en la Tesorería, enseñando en el templo, y nadie le prendió, porque aun no había llegado su hora.


El Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, el Dios de nuestros padres glorificó a su siervo, Jesús al cual vosotros entregasteis, y negasteis en presencia de Pilato cuando éste juzgó absolverlo,


los que por él creéis en Dios que lo despertó de entre los muertos y le dio gloria, de manera que vuestra fe y esperanza sean en Dios.


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